Antropoturmix es una batidora multifunción mutante que viaja por la galaxia en misión parroquial, explorando ritos y creencias de otros mutantes
gracias por el pescado

Yo NO soy Charlie, aunque me guste el humor religioso...

Nunca me han hecho especial gracia las caricaturas religiosas de Charlie Hebdo. Por soeces, por machistas, por homófobas, por intelectualmente groseras en el fondo y en la forma, y porque uno requiere compartir el gusto por machacar al prójimo para entrar en comunión con ese tipo de humor, en el que parte de la gracia es ver la cara del pardillo del que te ríes. Sin embargo, esta semana, este mes, este año... son la semana, el mes y el año en el que la humillación grosera del prójimo es políticamente correcta. Es más, es el colmo de la grandeza moral, de la superioridad de la civilización sobre la barbarie, el síntoma exquisito de la tolerancia, la apoteosis de la convivencia pacífica... Pero  ¿de verdad que ofender deliberadamente a la gente nos lo estamos tomando como la medicina de la convivencia?!!

Yo no soy Charlie... #JeSuisAhmed

La sacralización de Charlie Hebdo está teniendo el efecto de convertir en blasfemia cualquier crítica a la publicación. A mi me encanta el humor religioso (por si no se había notado), pero no ése en particular, por portadas como éstas... 


Pues no sé... será cuestión de gustos, pero no me parecen ni graciosas ni particularmente ocurrentes. Lo que me preocupa hoy es que por la vía de la sublimación victimista, comulgar con la vocación de ofender sea obligatorio y, en un ejercicio de cinismo sólo propio de la Ilustración franchute, ofenda a mis colegas la simple y llana manifestación de que no me gusta la puñetera revista. 

Este sentimiento de "sí pero no" es lo que han pretendido expresar en las redes todos los que se han sumado al #JeSuiAhmed. Lo inició Dyab Abu Jahya en twitter con la intención de hacer visible lo que estaba siendo invisible en los medios de comunicación el primer día del largo y penoso episodio, o sea, que terror e Islam son cosas distintas, que los musulmanes sufren el terrorismo y además sufren al gracioso de Charlie Hebdo, y que #JeSuisCharlie no sirve para defender la tolerancia y la libertad. El texto que publicó Abu Jahya decía: 
"Yo no soy Charlie, soy Ahmed, el policía muerto. Charlie ridiculizó mi fe y cultura y morí defendiendo su derecho a hacerlo"
De ahí surgió también el hashtag #JeNeSuisPaCharlie. Inmediatamente, tanto éste como el #JeSuisAhmed empezaron a recibir críticas por ser intolerantes y por intentar marcar la diferencia en las actitudes. Entre las acusaciones, la principal es que estos días son el momento en el que todos debemos unirnos contra el terrorismo, inspirados por el cómic soez, si bien es cierto que las mentes bienpensantes francesas vieron oportuno silenciar la incipiente visibilización de la condición musulmana de Ahmed sustituyendo su nombre por un genérico y blanqueado #JeSuisLaPolice. No obstante, lo que es llamativamente soez aquí, es la pretensión políticamente correcta de que doce franceses representan e inspiran más que todas las víctimas que han muerto este mismo mes en ataques en Yemen, en Nigeria, en Libano, en Iraq, en Siria, en Pakistan... y esto sólo cuando han pasado 15 días de Enero. ¡¡Esto sí que es una obscenidad de las gordas!! Pero, así es como opera la sacralización: acusando a otro de blasfemo cuando menos te lo esperas...  

Sin tener la burdísima pretensión de que el humor y la blasfemia son la clave de la paz mundial, he de confesar que, como es obvio, soy muy fan de la blasfemia y las incorrecciones. Esto no significa que lo sea de todas las blasfemias y las incorrecciones, ni tampoco que mi sentido particular del humor tenga que ser universal e interplanetario. No. Pero sí implica reconocer la libertad de conciencia y expresión como derechos legitimísimos para todas y todos, y en particular, derechos que protegen el libre pensamiento y la conducta, quedando ambos por encima de los sentimientos (religiosos o no). En esa línea, y aunque su estética me da cien patadas, Charlie Hebdo es el legítimísimo panfleto de un sistema de creencias que en buena parte comparto. Y me alegro de que puedan disfrutar de la libertad de pensamiento hasta la aniquilación del mismo. Sin embargo, por más que me empeño, no consigo creer que Charlie Hebdo merezca convertirse en el icono de la tolerancia mundial. Una cosa es una broma y otra esto... 

Humor espiritual

Gracias a este video que el Dr. Pritchard me ha reenviado, me he hecho fan incondicional de JP Sears y todos sus videos, algunos más logrados que otros, pero geniales la mayoría. El canal de Youtube de JP Sears se ha ganado muchas críticas y "dislikes". Ahora juzgue usted si es blasfemo, si le hace gracia, si le deja frío o si va a cagarse en su sombra... 

(Y aprovecho para dedicar el video a Carol Esteso, que en este momento es la persona que creo que va a apreciar más rápidamente el magnifico talento del señor Sears, que es muuuuy grande)

4 Comentarios:

9 de abril de 2015, 13:24 Miniyo dijo...

Los dioses (esas construcciones simbólicas): bueno, pues no está bien meterse con ellos, porque se sienten aludidos un número no cuantificable de reverentes seguidores. Y no es cuantificable ni su número, ni sus ganas de matar.

Estos dioses que han ayudado a consolidar las diferentes sociedades, legitimando tantas estructuras sociales, con los de arriba, arriba, y los de abajo a abajo [como en el belén, el caganet (personaje imprescindible) que se ha instalado en los belenes con sus buenas lides identitarias].

Insultar estos símbolos es cagarse en las diferentes construcciones sociales, en los mensajes de nestros antepasados cargados de afectivas hipotecas culturales. Y aquí es donde nos sentimos insultados/amenazados por tanta cultura irónica que destruye nuestra subyacente sopa cultural, en la que comulgamos con nuestros antepasados. Antepasados que nos llaman a una comunión identitaria, antepasados que reivindican cada encuentro y cada relación de compromiso reciprocitario (¡ah!, ¿cuando la antropología dedicará mas atención a las relaciones de reciprocidad?). Cuántos vinculos reciprocitarios llevarían a algunos individuos a vengar ofensas que nunca cayeron sobre ellos mismos.

Y así todo el rato.

Ana la de la Carpetana.

28 de abril de 2015, 11:27 Ana la de la Carpetana dijo...

Ni soy Charli, ni me atrevo a enfrentarme con los argumentos y las ironizaciones que me dá mi cultura; ni con las construcciones metafóricas o metonímicas o con las polisemias que me permiten construir razonamientos absurdos y cotejarlos con los discursos identitarios de cualquier índole. No es un paternalismo generoso hacia las demás identidades.......es que hay que medirse.........a unos el sentimiento identitario les dá metonimias, a otros les dá piedras, a otros cuchillos, a otros bombas de racimo a otros kalashnikov (AK-47) o cualquier otro instrumento de producir degollinas.

Si yo arrojo metonimias ofensivas, y luego me atacan con balas o con gas sarin es que alguien no ha contado bien la situación. Es que no nos han explicado lo suficientemente bien al "otro". Que me importa que si me matan se levante en mi apoyo una nación, una Comunidad Económica o la ONU.

Lo que para mí son construcciones identitarias para muchos de los que van el vagón de metro conmigo por las mañanas son posibilidades de trascendencia,
el sentido de sus vidas, respuesta a sus frustraciones, vinculos reciprocitarios (créditos y débitos reciprocitarios).

Pero como siempre se me escapa alguna metonimia...ultimamente...por si acaso hay que defenderse.... llevo unas piedras en bolsillo.

Ana la de la Carpetana.

5 de mayo de 2015, 14:25 Ana la de la Carpetana dijo...

Muchos de los chistes que yo contaría, esta noche, despues de ver el telediario probablemente no harían la menor gracia a mis abuelos y harían ofender a bastantes de los de su generación, a los que yo presumo respetar.

Si a mí se me hubiera ocurrido contar chistes sobre Jesucristo, el señor cura, los obispos o el papa a la abuela: esta se hubiera santiguado, despues de mostrar amplios gestos de escándalo [hacerse cruces con las mános sobre varias partes de su anatomía delantera (creo que se llama persignarse ó presignarse, según, lo he oido con diferentes fonéticas).

El orden del universo que determina cada cultura genera tranquilidad cósmica y aleja las acechantes incertidumbres.

Mis abuelos murieron casi seguros de que sus descendientes seguirían manteniendo su memoria, conservando los vínculos familiares y las redes que nos permitirían ayudarnos los unos a los otros (yo no conozco a algúnos de mis primos), que entrecruzaríamos nuestros linajes para perpetuarles a ellos como antepasados preeminentes frente a otras lineas dinasticas que arribasen posteriormente.
El Orden de este universo cultural, se perpetuaría a traves de los rituales, las fiestas de difuntos, las limpiadas de losas sepulcrales y los adornos florales que nos ponen en contacto en el reducido espacio del cementerio de un pueblo de Soria a individuos, las otras fiestas, las ceremonias de los ritos de paso: bodas, bautizos,comuniones y entierros.

...sí.... ¡Ja!...mis abuelos ni sospechaban que yo tendría sobrinos vietnamitas, filipinos y melanesios en general (porque no sabían de la existencia de tales culturas; en Soria estas cosas no se conocian hasta hace pocos años).

Que sus biznietos hagan bromas con Jesucristo, la Iglesia o el Papa, si no tiene gracia no es porque no nos escandalice....y....y esto no mas que un análisis vertical de los miembros de una familia en 100 años; imaginaos el pifostio en un análisis sincrónicos con miembros de diferentes culturas.

Ana la de la Carpetana

24 de mayo de 2015, 6:10 Javi Coca dijo...

MÓNICA!!!! Jajajajajaja, tremendo el vídeo!!!! Sólo me queda encontrar algún cínico sin luz con que compartirlo.

Haré por encontrar el momento de dárselo a alguna persona a la que quiero muchísimo que a veces tiene algún que otro patinazo chupisuperfluo que te inclinas.

Aparte, gracias por tu sempiterna coherencia en tu reflexión sobre Charlie. Comparto tardíamente con los míos. Me ha gustado más que la de Steven Pinker en su momento. Agüita, jaja, nunca pensé que le diría eso a nadie, pero es la verdad.

Abrazoooooo.

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