Antropoturmix es una batidora multifunción mutante que viaja por la galaxia en misión parroquial, explorando ritos y creencias de otros mutantes
gracias por el pescado

Aggiornamiento postvacacional

Ya he leído el correo electrónico. Y ya estoy de los nervios. Mientras yo me arrastraba meditabunda por la casa familiar (o sea, cuando a los familiares no les parece que arrastrarse meditabundo es una conducta preocupante que merece cualquier clase de alteración sonora de decibelios ofensivos, quiero decir)... meditabunda digo, el correo electrónico efervescía en todo tipo de discusiones antropológicas y convocatorias sorprendentes. Maldita sea qué lío. Pongámonos al día.

Que si Avatar es un engendro pseudo-etnológico.
Como no he visto Avatar, me aguanto de meterme en los debates por el momento... pero vayan viéndola, que es la última guarrería de moda entre nosotros desde que se fueron los dani de Gran Hermano.

Que si discutimos lo de los antropólogos que participan en guerras (a resultas de Avatar).
Hay un par de artículos que nos han recomendado por el correo electrónico y comparto con ustedes: "La prostitución de la Antropología en las guerras del Imperio", de David Price [http://www.rebelion.org/noticia.php?id=58547], y "Antropología, contrainsurgencia y terrorismo global" de Gilberto López y Rivas [http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=5574&lg=es]. Después de leídos estos y los comentarios de la lista de correos en la que arde Mississippi me pregunto de qué rayos nos estamos asombrando, pero paso de echar el mitin ahora. Sólo diré que lo del Imperio me da sueño, y que yo también quisiera que todos fueramos buenines con nuestros semejantes. Así pues, creo que lo mejor de los artículos es el caso mismo:

Resulta que hay un Manual de Contrainsurgencia del ejército norteamericano (QUE DESEO ME REGALEN) que es un refrito de manual de antropología. Y es un plagio detrás de otro plagio. Pero el caso es que los militares van con él debajo del brazo por Bagdad, con la esperanza de desmovilizar terroristas a base de entender su cultura. O sea, de entender su cultura con una señora weapon en la mano, claro. Y no contentos con esto, va la University of Chicado Press (una institución muy notable en materia antropológica) y publica el refrito (tengamos en cuenta que no es un trabajo de investigación, es una mierda pinchada en el palo de un gallinero). Pero van y la publican. Y me imagino que en Al Qaeda se la estarán pasando de mano en mano como si fueran los evangelios perdidos de Asterix y Obelix, partiéndose de risa. En fin, esto es la Antropología de Gila, amigos.

Que si la fe es un instinto, o porqué rayos leo ciertas cosas.
Me pregunto si la propaganda sobre conferencias como "La quinta oleada alienígena" me llegan sólo a mi o a todos. Lo peor es que la leo. Eso es lo peor. Llevo todas las vacaciones estudiando hipótesis evolucionistas sobre la conducta religiosa, y nada más abrir el correo hallo una invitación a una conferencia de título "Teodicea antropológica" donde se hablará del homo cereris como hipótesis sobre el nacimiento de la fe en el ser humano. Me quedo muerta. Accedo a la web del autor (http://www.enricorende.com/) y resulta que se trata de una teoría unitaria sobre el origen de las religiones "para diferenciar al hombre moderno del prehistórico" y dice tal que asína: el consumo de cereales en el neolítico "produjo cambios neurofisiológicos en el cerebro del ser humano que produjeron la fe y la categoría geometral (¿?), ambas características exclusivas de nuestra especie y que son las que se encargan del pensamiento religioso y lógico-matemático". Cuento hasta nueve errores. Me pregunto si este no será el tipo de literatura que un académico no lee a menos que lo haya escrito su agente de la condicional. Pero he leído tantas hipótesis asombrosamente ridículas de tipos serios en revistas de prestigio que he dado en la blasfema opinión que nos considera a todos potenciales contertulios de Iker Jiménez. Con eso digo todo. [Contrátame Iker] De todas formas, las teorías que hoy son erróneas desde un punto de vista académico pueden ser fetén que te cagas pasado mañana. Hoy por hoy, no obstante, le veo lagunas a esto, a lo de la quinta oleada, al pensamiento salvaje, a la teoría de campos, a todas las definiciones de Geertz y a la dalaimanía.

Sea como sea, este lunes hablaremos de teorías unitarias sobre el origen de las religiones. Es lo más.

PD (un rato más tarde): estoy pensando en el valor de investigar fuera de la estrechísima y ortodoxa administración oficial. Hay que tener un entusiasmo investigador fabuloso para investigar y escribir así en nuestro país. Que mi opinión sobre los errores teóricos no se interprete como un desprecio al trabajo fuera de la academia.  Mi admiración para los audaces.

2 Comentarios:

9 de enero de 2010, 10:06 un nuevo ero dijo...

No dejo de asombrarme ante la fluídez de tu prosa antropológica. El origen de las religiones ¿quién lo sabe? Como decía Don Bronislao, cada uno lo ha visto donde le ha interesado,el Sol, la Luna, el subconsciente, ¡el consumo de cereales!...lo que interesa es saber a donde van y para qué sirven, no?
En fin, lo de los audaces me lo llevo a lo personal, ya que algunos estudiamos Antropología, pero luego hacemos un refrito horrible que no sé ni como se llama. A modo de tentativa, lo voy a calificar como "Metodología de la iluminación: una teoría comprehensiva de la cultura, la mística y el blues"

Saludos

11 de enero de 2010, 6:59 Mónica dijo...

Jajaja, espero que no se te olvide desayunar cereales entonces, o la teoría no será lo bastante comprehensiva para la mística... jajaja... Ah, me encanta lo de:

Como decía Don Bronislao,
cada uno lo ha visto
donde le ha interesao.

Viva la poesía antropológica
¿Lo puedo poner en la sección de misterios?

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