Antropoturmix es una batidora multifunción mutante que viaja por la galaxia en misión parroquial, explorando ritos y creencias de otros mutantes
gracias por el pescado

incidencias de método

Allá por el año 400, en Hipona: “¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé. Si quisiera explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé” (Agustin de Hipona, Confesiones). Ayer empezamos el curso de Ritual y Creencia con esta frasaca para ilustrar el problema de partida cuando hablamos de religión desde la Ciencia Social: una cosa es hablar de ello y otra definirlo. Las cosas iban bien, con los resultados esperados de las intervenciones, hasta que comenzamos a hablar de Nueva Era y algunos dijeron que no sabían qué es semejante cosa. Casi toda la clase había definido la religión en función de los contenidos ideológicos de la práctica religiosa, o sea, creencias, pero ¿Cómo definir las creencias de la Nueva Era? Dicen Griera y Urgel que la madre del cordero es la energía. Heelas dice que la espiritualidad… pero el contenido ideológico de Nueva Era me parece de hecho más diverso y disperso. La obra magna de un bricoleur ferozmente creativo. El paisaje ideológico de millones de afanosos ideólogos. Un bosque de Nemi repetido infinitas veces en un laberinto de espejos. Varias galaxias convertidas en selva de los símbolos.

A veces la pregunta más sencilla es precisamente la más fértil para la investigación. Tomamos dos caminos. Primero, enumerar las variables explicativas de Paul Heelas. Insuficiente. Segundo, retrotraernos al principio de todos los principios, al paso uno del Análisis Componencial: la recopilación de categorías nativas del dominio "Nueva Era". Aunque el Análisis Componencial esté más pasado de moda que el can-cán, hay que reconocer que es único para empezar una investigación sobre categorías. Y así fuimos enumerando las prácticas que se nos ocurrían, volviendo a salir el tema de si las flores de Bach son cosa religiosa o no. Como cabía esperar, el resultado no fue el de una taxonomía sino más bien el de un prototipo. Una suerte de paisaje borroso con densidades variables, más intenso por aquí y más difuso por allá. En cierto modo, pensé, el análisis componencial también conduce a la semántica de prototipos. Vaya tela de pensamiento.

Cuando llegué a casa tenía en el buzón The Spiritual Revolution (Heelas y Woodhead, 2008) esperándome. Por fin llegaba. Con sus foticos de Kendal y sus cosas. Y lo abrí con la esperanza de encontrar alguna pista de definición, pero ocurrió lo mismo. Holístico, espiritual, subjetivizante, lo sagrado mundanizado, individual, comercial, más holístico, más espiritual, más subjetivizante, bla, bla, bla. La respuesta otra vez estaba en las herramientas de la investigación más que en la teoría. Apéndice 3: Forms of Holistic Milieu Activities in and within Five Miles of Kendal. Ahí encontré el paso uno del análisis componencial: un listado de prácticas. Y el puente hacia la elaboración de un prototipo borroso para uso etnográfico: la indicación de frecuencia de esas prácticas tomando en cuenta el número de informantes que participan en ellas.


Al final resulta que esto no difiere tanto de lo que se traía Bronislaw con el Kula, francamente y dicho más que nada por tocar las narices al estructuralismo militante. O sea, que la cosa es empezar, y se empieza tomando notas primero y organizándolas después. Ya hoy por la mañana, he vuelto a pensar en lo de san Agustín: sé lo que es el tiempo pero no sabría explicarlo. Con eso quería decir que antes que nada lo percibimos, y sólo después lo conceptualizamos. No es mal principio para hacer etnografía. Y… ¡maldita sea! ¿san Agustín era hopi?

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