Antropoturmix es una batidora multifunción mutante que viaja por la galaxia en misión parroquial, explorando ritos y creencias de otros mutantes
gracias por el pescado

Del uso subversivo de lo sobrenatural

Hace dos meses me dice el Dr. Pritchard:

- A ver, la camarada Blazquez and me hemos pensado hacer una clase sobre la desigualdad, o sea, algo como las causas socio-culturales que generan y mantienen bla, bla, bla... género, bla... las mujeres... bla, bla... sexualidades, pero también, bla, bla, bla... de la desigualdad. ¿Tú qué haces?

Y digo yo, con el boli en la boca:
- Oftiaf... Puef yo voy... A ver qué cuento...

Desde un punto de vista genérico, sabemos que la Antropología de la Religión aporta y ha aportado mucho a nuestra comprensión de la injusticia y la desigualdad, hasta el punto de que un cisma cristiano fue considerado por Weber el origen del capitalismo... Pero la cuestión era justamente ir un paso más allá de lo que ya sabemos, para descubrir aquello que está pasando con la cultura religiosa en mitad de la vergüenza económica y moral que vivimos.

Paso 0: Pluralismo religioso, hegemonía y subalternidad
Paso 1: La subversión mágica
Paso 2: Críticas y respuestas

PASO 0: pluralismo religioso, hegemonía y subalternidad

Dicen todos los medievalistas, con cierto cabreo, que ya está bien de pensar que cristianismo no hay más que uno, que éste ha sido siempre un rollo oscuro y monolítico, y que la historia de las creencias en Europa es la historia de la Iglesia. Y un antropófago no puede por menos que decir: amén. Pero lo cierto es que esta representación simplificada de la historia de la religión en Europa no deja de ser el resultado de una hegemonía específica de la modernidad: la del laicismo, que bien puede considerarse la segunda fuerza religiosa del continente después del cristianismo... por más que choque a muchos.
Sea como sea, cristianismos y laicismos han ido construyendo su dominación a base de oscurecer los hechos más notables y obvios de la historia de Europa: 1) que religión no es igual a iglesia, 2) que la historia de la Iglesia es la de sus cismas, y 3) que la evidencia de creencias populares y herejías tiene el mismo peso que la evidencia de su persecución, precisamente porque no existen por separado...

Lo que esto nos viene a mostrar es que las creencias religiosas no sólo están aliadas con las clases hegemónicas y su visión y ejercicio de la desigualdad, sino con las clases subalternas y su crítica igualitarista... motivo recurrente de la inmensa mayoría de herejías medievales.

Con independencia de que la Conferencia Episcopal Española haga la comparsa en la sistemática violación de derechos humanos que ya campa por nuestro Ministerio de Justicia con cierta alegría fundamentalista... Con independencia de lo obvio de algunas alianzas fariseas... Lo cierto es que la Antropología nos provée de numerosos ejemplos en los que la armazón doctrinal proporciona los hilos de los que se han tejido numerosas resistencias y sublevaciones. Para la mayoría de los antropólogos marxistas que tratan este enfoque sistemáticamente, el modelo de esta perspectiva está en Engels, y especialmente en su entusiasmo por rebeliones como las de Thomas Muntzer y Jan Hus. Pero la propia antropología ha generado muchos más ejemplos, más diversos, y dotándonos de análisis más complejos que incluyen desde los ritos de rebelión en Zululandia (Gluckman), hasta los cultos zar de las mujeres somalíes y sudanesas (Lewis, Constantinides), pasando por los cultos afroamericanos (Bastide, Metraux), o por el catolicismo popular (Lanternari, Lehmann), o por los cultos de revitalización (Wallace), o por los cargo (Worsley) o por la demonología laboral de Taussig... Los ejemplos son realmente muy numerosos.

Sin embargo, en todo este berenjenal,  los usos subversivos que se dan de lo sobre natural son dos notablementes distintos.
  • Un primer uso, más común, en el que las creencias religiosas fungen de trasfondo axiológico y por tanto,  horizonte de sentido y superestructura legitimadora de la praxis revolucionaria... que diría uno que yo me sé... (esta es justamente la simetría teórica que aplicaba Engels, del derecho y del izquierdo).
  • Y un segundo uso, menos común, pero periódicamente reeditado, que consiste en resisitir, rebelarse y revolucionarse (o pretenderlo) por medios estrictamente sobrenaturales.

PASO 1: la subversión mágica

En esta modernidad bipolar nuestra, en la que la hegemonía del imaginario religioso se reparte entre laicismo y cristianismo culturales, el común de los mortales piensa en primera instancia que la subversión mágica es cosa del pasado, de las mentes primitivas, de ignorancias diversas, de supersticiones y gentes a las que les han lavado el cerebro sus gurús... Sin embargo, la política por medios sobrenaturales está más presente de lo que parece, especialmente en aquello que Paul Heelas ha llamado "la religión secreta de las clases con estudios", o sea, la New Age.

Aunque no todos los que coincidimos aquí creemos en cosas como la existencia de dioses, la mayor parte de nosotros hemos considerado alguna vez la existencia de una energía universal que podemos manejar con amuletos o ideas, o las posibilidades ontológicas del pensamiento positivo, o el efecto de los colores y los sonidos en el curso de los eventos mundanos, o la curiosa sincronicidad de tal cosa con tal otra, o que nuestros antepasados nos observen, o cualquier cosa de este estilo. Y aunque estas consideraciones provisionales, fragmentarias y poco afectas a ordenamientos doctrinales rígidos no parezcan religiosas o políticas, son las dos cosas. 

Como llevo diciendo desde que empecé en esto, para valorar una cultura religiosa no es estrictamente necesario que haya creyentes. Basta con que circulen ciertas ideas acerca de lo sobrenatural... y lo que sea que haga la gente con sus cosas sobrenaturales (creer, dudar, rebelarse...) es cultura religiosa. En nuestro caso, cabe preguntarse  ¿porqué estas ideas se consideran religiosas o no? ¿por qué se consideran políticas o no?¿cómo ha ocurrido la expansión de ideas como estas? ¿en qué sentido aparecen como subversión mágica? 

Sobre su religiosidad. Que la física de partículas, la matemática o la química permitan pensar la realidad más eficazmente en un horizonte de simetrías, estructuras, secuencias repetitivas y cosas de este estilo no significa que esos calcetines que llevas te den suerte. Que una actitud alegre ante una meta personal te ayude a perseguirla con más eficacia no significa que la alegría le suba el sueldo a la gente. Aunque muchas de estas ideas ya se nutren de una cultura científica democratizada, el hiato entre medios y fines es demasiado largo y oscuro como para considerarlo científicamente fundamentado. Por tanto es una cuestión de fe.

Sobre su naturaleza política. Algunos de los mensajes más repetidos en el "ambiente holístico" constituyen auténticas declaraciones de neoliberalismo religioso. Entre los más frecuentes encontramos ese run-run peliagudo que dicta que la felicidad está en tu interior, no en tu nómina. Y la cuestión no es sólo que quienes empezaron a decir esto por aquí y por allí no pasan apuros económicos... (recuerden ese sorprendente best-seller de título "El monje que vendió su Ferrari")... La cuestión es que quienes pasan apuros económicos serios empiezan a creer que la meditación es la forma de afrontarlo!!!

Sobre la expansión de estas ideas. La versión actual de la subversión mágica, quizá en otroen los años sesenta y setenta, y su cruce con el esoterismo, la espiritualidad orientalizante y la represión del marxismo en Estados Unidos. En nuestro contexto, la expansión es más reciente y también coincide con la difusión de la literatura de autoayuda, el mayor acceso de la población a terapia psicológica privada, modas culturales como el orientalismo, y una situación de bonanza económica que ha fulminado el sentido marxista del marxismo.

Sobre su caracterización como "subversión mágica". Que la felicidad esté en tu interior, que sonreir al Universo por la mañana te traiga suerte, que medites para sentirte mejor o que busques el modo de provocar sincronicidades para tus cosas, son la versión individual de un programa político que dicta que la felicidad colectiva empieza por tí mismo, que el destino de las sociedades depende de su buena disposición a aceptar las cosas como están, que si te sientes mal es por tu culpa o que lo correcto es aliniearse y sincronizarse con las corrientes hegemónicas externas a tus propios intereses, sean individuales o de clase. Y aceptar que los medios para cambiar el mundo son la paz interior y el pensamiento positivo es confiarlo todo a la fe.

En el silencioso proceso de expansión de estos valores, la "religión secreta de las clases con estudios" está contribuyendo (tal vez sin intención) a reproducir y justificar las desigualdades sociales, dotando a la injusticia de un fundamento cosmológico falaz según el cual la desigualdad económica es fruto de la suerte, del karma, del destino, de la falta de alineación de tus chacras, de que no te has sincronizado energéticamente, de que eres pesimista o cualquier otra cosa que culpabilice a las víctimas mientras se aparta la mirada de las causas estructurales de la injusticia y el sufrimiento personales y colectivos.


PASO 2: críticas y respuestas
Cuando ayer estaba hablando de estas cosas en la Plaza de España (abajo os dejo la aportación de Laura y Pablo a la jornada "La Complu en la calle"), una chica dijo que no estaba de acuerdo conmigo, porque en la actualidad estamos viendo un resurgir de las movilizaciones sociales en el que se están articulando nuevas formas de protesta y se están haciendo cosas muy bonitas. Y no dije nada. No tengo nada que decir sobre esto. Tengo mis dudas y mis ilusiones al respecto, pero mi análisis no resta bondad a estas cosas, más bien alerta de la tentación de confiar demasiado en el poder de lo guay.

En otros círculos (digamos "no movilizados") me han criticado estos argumentos porque se entienden como un ataque a la buena voluntad de la gente de fe o como una falta de fe propia en las ventajas políticas del pensamiento positivo. Lo que analizo aquí no es una crítica al contenido de la creencia, sino a la deliberada (y por ende culpable) inocencia política de algunos creyentes. Que uno no desee ver las causas o las consecuencias políticas de algo no significa que no existan.


"La Complu en la calle", 28 de noviembre de 2012. Clases de Antropología en la Plaza de España de Madrid from Pablo Vijande on Vimeo.

Aquí dejo también reportaje de El Intermedio sobre la jornada.

9 Comentarios:

6 de diciembre de 2012, 9:10 Anónimo dijo...

Que las cosas han cambiado desde el siglo XII,....,ya lo creo.

La Universidad se creo mas allá o por detras de la Iglesia, para que las humanidades que estaban por explotar de puro contenido humanista pudieran desarrollarse a cierta distancia de la dogmática vigilancia de neuróticos párrocos o desculturados obispos, ya es reconocido.

Pero ahora la Universidad se ha convertido en el bastión de la formación profesional de alto nivel: las ingenierías, "de la mar el mero, de la tierra el ingeniero". Las humanidades están a punto de ser expulsadas de la Universidad.

¿...o,no.....?.


Ana la de la Carpetana.

7 de diciembre de 2012, 10:17 Dr.Gameboy dijo...

Un mini apunte, el reportaje de la sexta es del programa "el intermedio", lo de "el informal" se quedó en los noventa xD

Me ha molado eso de "descofiar del poder de lo guay" te voy a robar esa frase xD En general estoy un poco quemado con toda esta idea generalizada de "piensa gobal y actúa local" porque para cuando llegamos a lo local ya es tarde y hay poco margen. Además no hago mas que comprobar en el día a día como los cambios no los producimos un individuo+otro+otro+otro con nuestras buenas voluntades sino mas bien un individuo con poder sobre los flujos de información moviendo la palanca en una dirección u otra.
Estamos aquí todos como idiotas preocupados por separar la basura de nuestras casas y enterarnos de la diferencia entre el vidrio y el cristal mientras las industrias potentes y contaminantes hacen barbaridades.
Así mas bien me estoy pasando al "piensa local y actúa global", por ejemplo, pensando en mi vecino y su tienda de ultramarinos que no va a sobrevivir a las desregularizaciones de horarios de la comunidad de madrid. Pienso en él y mi respuesta no puede ser solo comprarle a él las napolitanas de chocolate y "el jueves" sino que lo realmente importante sería poder hacer algo contra esas leyes.

Bueno y no se porqué suelto estas chorradas que parezco un reaccionario.
Un abrazer!!!

10 de diciembre de 2012, 12:16 Anónimo dijo...

¡Vivan los reaccionarios!, no solo tiene que existir acción, tambien tiene que existir la reacción; sino ¿que flan es esto de la sociedad?.
Ningún gobierno socialista había conseguido sacar a tantos médicos a la calle a oponerse y protestar. Pero Rajoi lo consiguió. Y los médicos vienen a representar (¡ya sé que nos es el 100 %!)una clase poco reivindicativa, si y, muy inmovilista, asociada a poderes institucionales y a valores conservadores, y que parece que esperan un reconocimiento universal de status, que nunca termina de satisfacerles.
Es muy posible que esta movida de los médicos protestando no termine en nada, pero es curioso.

Yo solo tendría argumentos para un análisis socio-económico, pero seguro que el foro aporta mogollón.

Ana la de la Carpetana

14 de diciembre de 2012, 4:07 cornix dijo...

Dr.Gameboy, es que yo veo a Wayoming y es como que no me pasa el tiempo, jajajajaja... Y sí, eso tiene que ver con la constatación de que uno+otro+otro+otro no funciona ni de coña marinera como no sea con una "planificación científica del trabajo", jejejeje... Pero eso es terrorismo, creo, jijiji... Desde luego, los problemas de los individuos los está causando las condiciones estructurales, no al revés...

15 de diciembre de 2012, 5:44 Anónimo dijo...

A propósito de PASO 1.Epígrafe 3, Versículo 2.. Hay best-sellers de los años noventa, cuya autora Louise L.Hay, propugnaba que la curación estaba dentro de uno mismo; que para curarse solo había que quererse, que la solución estaba dentro de uno mismo y que si no eras feliz era porque no querías serlo. En realidad intentabas sentirte feliz, pero si no lo conseguias no le echabas la culpa a nadie; porque el culpable eras tú.

¡Cojonudo! es como culpabilizar a las víctimas. Y sí,..., en esto si que veo el pólen del neoliberalismo, que construye el discurso de que todo aquél que quiere, puede. O de que todo aquel que quiere y se esfuerza lo consigue.

Y no hay mas que ver los ejemplos que nos rodean: lo que debío de luchar David Rockefeller en su infancia y durante su juventud, para conseguir ingresar en Harvard; y lo que podría haber luchado mi tío Quiterio para conseguir ser cartero en Madrid. La clave es que mi tío no sabia que existía Harvard, sinó hubiera sido mucho mas feliz, preparando el ingreso en la estafeta de correos de Harvard.

Si mi tío hubiera dedicado parte del tiempo que empleó en estudiarse las lineas de distribución de correo por ferrocarril, por carretera o por burro, en mirarse al espejo y quererse; hubiera llegado a ser, consejero delegado de la Chase Manhatan, de la banca Morgan o incluso el mismísimo cartero de Harvard, quien sabe.

Ana la de la Carpetana.

16 de diciembre de 2012, 11:49 Anónimo dijo...

Comentarios a PASO 1: Epígrafe 2.
Las clases subalternas han utilizado los ultrapoderes deíficos para lejitimar las construcciones estructurales. Mi madre también me amenazaba con el Coco si no actuaba según el orden social: como mearme en los pañales y mas tarde en las bragas, contestar a mi abuela o rebelarme de alguna manera contra lo que me resultaba incómodo, como las judías verdes rehogadas.

Lo social tiene muchos argumentos, estrategias y divinizaciones que lo hacen tragable, el Coco entre ellos: ese personaje cultural tan olvidado en la posmodernidad.

Cornix: estás construyendo unos textos de los que merece la pena hacer exégesis.

Ana la de la Carpetana.

24 de diciembre de 2012, 9:16 cornix dijo...

jajaja, gracias Ana!!! Que sepas que a la Hay la tengo en mi lista de Super Villanos de la leche!! El Coco es un monaguillo al lado de esta, jajajaja...

27 de diciembre de 2012, 11:17 Anónimo dijo...

El monoteismo es tan estrecho y ajeno a lo social que las diferentes cristiandades territoriales se han tenido que pertrechar de santos patronos y virgenes protectoras. En un tiempo hasta hubo patronos estudiantiles que para muchos solo supusieron un día más de fiesta para otros fueron un escape la las construcción de identidades diferenciadas.

Cada santo tiene su fiesta, su constelación de creyentes, su construcción de la gemeinschaft, aquella en que cada individuo se identifica con un grupo y se diferencia de otros en la gesellschaft. Y así desde los politeismos ancestrales, hasta los patronos rurales y la tuna de medicina,....,la de los clavelitos.

Ana la de la Carpetana.

5 de enero de 2013, 9:13 Anónimo dijo...

Paso 1. Epígrafe 2.
Además de la busqueda de una energía universal manejable con amuletos o mandos a distancia sin pilas. Yo creo que lo que se busca es la constatación de que existe un orden cósmico, ya sea de una indole o de otra que tiene su reflejo en el orden social (reencarnaciones, paraisos con huríes en pelotas, paraiso de goces sin fin por la contemplación del rostro divino,etc.), tienen no solo connotaciones religiosas, sino claramente políticas por cuanto comporta la identificación con una estructura social y con un conjunto de valores.
Los valores casi siempre aluden a que no se debe disputar a los poderosos sus prebendas y posición pues los humildes, los que sufren y los que tienen la suficiente paciencia obtienen una mas grande recompensa despues de diñarla. Es más en muchos casos la contención sexual, lleva a un mayor disfrute despues de muertos. Convencer de esto a la humanidad es el fundamento de estos sistemas.
Pero la identificación con la estructura y los diferentes niveles hegemónicos que se reparten, por la sociedad ese es el verdadero opio. Los hombres sobre las mujeres, los adultos sobre los jóvenes y los niños. Las suegras sobre las nueras. Los jefes sobre los subordinados. Los generales sobre los alfereces. Los obispos sobre los párrocos,y así hasta el infinito. Este es el orden que pretende ser copiado del orden cósmico, en cada sociedad.

Ana la de la Carpetana

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