Antropoturmix es una batidora multifunción mutante que viaja por la galaxia en misión parroquial, explorando ritos y creencias de otros mutantes
gracias por el pescado

Haciendo trabajo de campo en Fin del Mundo

Ésta es la primera Navidad que me cuadra con un Fin del Mundo... así que hicimos el macuto y ahí que nos presentamos en la Vigilia de Luz que varias asociaciones devotas de la Nueva Era nos proponían: Nuevo Futuro, despertar de la Conciencia, apertura espiritual, guerreros del Arcoiris, poetas de la Luz, guardianas de la Tierra, banderas de Roerich, mandalas, velas, artistas holísticos, boleros cuánticos y esterillas por el suelo.

Tal y como sugerían los hechos narrados en la leyenda de Marty McFly, el fin del mundo maya no iba a tener más consecuencias que cualquier otro rito de transición calendárico, puesto que sabemos que Marty viajó al 2015, y que por tanto, para esa fecha el mundo no había sido secuestrado por bandas alienígenas ni había sucumbido al apocalipsis radioactivo... aunque sí existían máquinas del tiempo, y esto es algo de lo que tendríamos que hablar en otro momento, claro...

Aunque en nuestra Vigilia nadie mencionó a Doc y Marty, lo cierto es que ya finalizado el Día del Por Si Acaso había un interesante aire triunfal de tipo "Yes, we can", "Otro mundo es posible","El futuro ha comenzado","Comienza un Milenio de Paz", etc. Un sindios de apocalipsis, naturalmente.

EL FIN DEL MUNDO SI, EL FIN DEL MUNDO NO

Supongo que cualquier antropófago que lea estas letras, y en virtud de su formación como antropófago, no necesita aclarar nada más que el sentimiento de estupor que compartimos en la Estación Parroquial por la simpleza dualista con la que se ha venido abordando este tema en la calle y en los medios. El Domingo de antes, preguntaba Iker Jiménez una y otra vez en su contubernio "¿pero los Mayas anunciaron el Fin del Mundo o no?". Y le contestaron de todo, claro, a ver... Aunque lo más sorprendente fue la respuesta de un catedrático de historia de la Complutense que, con ese desparpajo de catedrático de los de antes, dijo que los antropólogos no habían comprendido el anuncio del Fin del Mundo...
A decir verdad, cuando una pregunta es tan absurda que se responde con igual verdad afirmando y negando, el que no ha comprendido gran cosa es en primer lugar el que pregunta, y en segundo, el que se aferra a una discusión en términos de si o no. La respuesta de los antropólogos a la pregunta de si los mayas anunciaron el fin del mundo ha sido que sí y que no al mismo tiempo... La traductibilidad de una temporalidad cultural distinta causa ciertos desajustes en la traducción: del lenguaje de una transición de ciclo a un lenguaje temporal lineal. Yo personalmente recetaría a algunos catedráticos de historia un repaso de la Hipótesis Sapir-Whorf, especialmente en la versión Whorf, pero más allá de esto... Yo daría dos respuestas:

1.- La respuesta estructural-funcionalista, versión ndembu: Cualquier rito de paso, por abstracto y calendárico que sea, requiere de una inversión liminal, de cierto sufrimiento asociado la antiestructura (la antiestructura que alimenta el sentido de la estructura). Así que sí (algo chungo aparecerá en la bisagra temporal según alguna piedra maya) y no (el Fin de la Historia es un asunto judeo-platónico, no maya). 
De Wikipedia

2.- La respuesta esto es hermenéutica y no lo de Geertz: arqueología de la interpretación, o sea, ¿a qué o quién le debemos realmente habernos puesto a todos tras la pista de esta fecha, perfectamente olvidada por lo demás? A José Argüelles, el verdadero artífice de la cosa, el profeta que revitaliza el mito y que, como en todo movimiento de revitalización, logró el sincretismo perfecto entre épocas y culturas para que durante unos cuantos años la profecía llegara a primera plana de los periódicos, a películas de Hollywood y a los chistes del Whatsapp.

TRABAJO DE CAMPO EN EL FIN DEL MUNDO

21/12/2012, nos vamos al Woodstock del espíritu. El ambiente ya empieza en el metro. Los que llevamos mochilas cargadas nos miramos de reojo al salir de los trenes en la parada de Santiago Bernabeu. Ya en la calle nos sonreimos, compartiendo el despiste porque no sabemos hacia dónde tenemos que dirigir los pasos. Con cierta prudencia... "¿vas a lo de...?", "sí, sí" (risas)... Emipezo a encontrar a mi gente. Vamos a tomar una cerveza antes de sucumbir a la pureza espiritual de la noche. Cafetería, cervezas, van llegando... Y ya. Vamos al sitio: un sarao multi-espiritual, ligeramente pagano y ligeramente esotérico que converge en el polideportivo de los Agustinos. Cuatro hombres de traje y corbata conversan entre sí un poco apartados, aunque en la puerta, se ríen y miran de soslayo. Nadie más viste así. Son del colegio. Vienen a husmear. Se van pronto, como a la una. Han comprobado que nadie fuma ni bebe donde no debe (les oímos decir "no pasa nada", "están tranquilos"). En realidad, lo único que colocaba allí era el golpe de incienso al entrar, que era pesado y daba una cierta densidad a la atmósfera oscura y calurosa del lugar.Vean, vean la fotico oficial del día después...

Tomado de http://vigiliadeluzycreacion.blogspot.com.es/
Por aquí y por allí escuchaba que había "energía estancada". MX no dejaba de hacer signos mágicos compulsivamente, "demasiada energía, demasiada energía". Empieza el espectáculo. Para nuestra sorpresa, la actividad de un pequeño escenario rodeado por un semicírculo de sillas de hasta 10 filas se convierte (o quizá se intenta convertir, o la organización esperaba que se hubiera convertido...) en el centro de la sesión. Bienvenidas, discursos de bienvenidas, algunos cristianos, otros neopaganos, otros formales, otros cantados, otros recitados, "equilibrio", "luz", "paz", "sinergia"... Echo de menos alguna broma. Sé que es cosa mía, que he estado todo el día mandando bromas del Fin del Mundo, pero hay una sobriedad transcendente que no termina de encajar con el ánimo feliz que había inmediatamente antes, en los cantos de Gaia, o en el metro, o en los rincones alejados del escenario, donde la gente se esparce por el suelo con amigos y come bocadillos. La última persona en presentarse nos recuerda que alguna gente ha entrado sin pagar... e insiste en que hay que pagar para una buena causa. Lo que sobre se donará a una organización asistencial católica. Luego desorganización. Los artistas anunciados no han llegado. Se improvisa. Que suba el siguiente. Demasiada luz ambiental para meditar. El artista se disgusta. El sonido del canto difónico y el pandero chamánico dan la impresión de que la atmósfera es repentinamente más fluida. "La energía fluye". Es como si hiciera menos calor, menos sequedad. Más tarde tenemos oportunidad de hablar con algunos artistas. Algo no va bien. Una de las cantantes estrella (quizá la única mediáticamente famosa de todos) roba el tiempo a los demás. Avanza la noche y se van dividiendo tres ambientes distintos. El círculo de velas está ocupado por gente que camina descalza rezando. El escenario sigue activo pero las sillas se van vaciando. En las esquinas, ya a oscuras, van creciendo los grupos de gente tumbada y sentada junto a los macutos. Mientras algunos ya duermen, un cretino mantiene despiertos a los niños haciéndolos saltar en una colchoneta que ha sacado del gimnasio. Aplaude a los niños. Los niños gritan. Juegan a la pelota, al badminton, molestan. Una de las mujeres de la organización se acerca a nuestro grupo y nos pide que nos mantengamos en silencio por respeto a los artistas. Asombro. Los artistas se las piran. Vemos a varios que se largan. La vigilia es para curritos del espíritu. ¿Por qué no me sorprende? Alguien se queja de que esto es un escaparate. Varias personas esperaban otra cosa. De repente nos damos cuenta de que un puñado de gente anda por ahí con camisetas blancas y el signo de Roerich. Preguntamos qué significa. "Es la bandera de la Paz". Son cinco euros. Las han traído "unos chicos". No las compramos.

EL ZOCO DEL ESPÍRITU

Así lo llamaba González-Anleo en su "resumen" del "Spiritual Supermarket" de R. Greenfield. Y la metáfora me gusta porque más que un supermercado lleno de estanterías con productos de consumo (piensen en las tiendas esotéricas y su fascinante eclecticismo), la imagen del zoco nos pone ante una escena de tipo mercado tradicional. Hoy, este mercado tiene muchas páginas web, todos los días una o dos nuevas, pero conserva la atmósfera pesada, oscura y ruidosa cargada de olores y de gente que circula sin rumbo aparente. Mientras pequeños grupos, iniciativas fragmentarias, buscaban su espacio en el zoco del Fin del Mundo, los organizadores, fieles a la tentación institucional y rutinizante, mandaban callar, (im)ponían su orden, moralizaban sobre dónde debíamos poner nuestra atención y cómo.

Lo más interesante de la Nueva Era es, o al menos eso creo, que nunca pretendió ser una metáfora de un mercado, sino que ya nació como un mercado ella misma. La Nueva Era nace en un sistema de compraventa de servicios y bienes y nunca termina de escapar de ello, aunque de vez en cuando finje que no sabe de qué hablas, aunque de vez en cuando se hacen declaraciones públicas de rechazo al dinero, aunque de vez en cuando las alabanzas al comunitarismo buenrollero oscurecen la lista de precios. A pesar de todo, quienes les acusan por estas cosas son sólo los representantes de un Antiguo Régimen de la espiritualidad (católicos y ateos católicos), que ven disminuida su parte del negocio en un mercado abierto, aunque todavía regulado por la legislación española. En mi opinión, cobrar pasta por un servicio es un derecho de los trabajadores, lo sean del espíritu o del metal. Y por eso, la vertiente mercantil de la Nueva Era no me parece algo particularmente ilegítimo por sí solo. Hace tiempo escuché a una psíquica y medium con un porrón de años decir que ella cobraba por su tiempo, como los psicólogos. Y de hecho cobraba lo mismo que el común de los terapeutas por una hora. No obstante, a menudo parece que son los propios "nuevo eros" los que viven esto como una paradoja desasosegante. El tipo de paradoja que sirve para pedir y acusar de pedir al mismo tiempo... Pero esto sólo es una paradoja entre los informantes españoles, italianos, argentinos, y otros que he conocido, no entre todos. Lo que, por tanto, convierte la cuestión en un asunto de culturas económicas. Me consta que en cualquier otro lugar no se discutiría si se cobra o no, sino si el lucro es legítimo o no... Y la nuestra era una función sin ánimo de lucro, como rezaba por todas partes...

Tomado de http://vigiliadeluzycreacion.blogspot.com.es/
Otra cuestión será si acaso estamos de acuerdo con la forma de organización mercantil en su conjunto, espiritual o no.

10 Comentarios:

28 de diciembre de 2012, 11:43 Anónimo dijo...

Lo curioso es lo del kilómetro cero de Iberia. Y que bien ubicado en el ideario de un centro, un origen,un punto del que partir, un lugar al que converger. Es como el "sión",....de los sionistas.

La puerta del sol va a acabar siendo un locus muy energéticamente cargado.

Ana la de la Carpetana.

31 de diciembre de 2012, 6:35 cornix dijo...

Sí, la verdad es que también me llamó la atención, y estoy segura de que a cualquier portugués le hubiera sentado como una patada en el culo (es más, a los lusófilos ya nos sienta mal...), pero tengo la impresión de que responde al imaginario geográfico neopagano, aunque no lo pregunté... y en el imaginario "iberista" a lo mejor tendría que reinterpretarlo... no obstante, lo encuentro un poco urbano de más para ser paganete, eh?... Pero es cuestión de prácticas y de discursos, no? Al final Sol va a terminar siendo la Puerta Al Más Allá, fijo... jajajaja

3 de enero de 2013, 14:01 Anónimo dijo...

Yo me pregunto: por qué tenemos esa manía, esa necesidad de marcar nuestra vida, nuestra estancia en el planeta tierra, con puertas de entrada y de salida, con fechas de inicio o de finalización, con itinerarios, con rutas jacobeas o romerías, con caminos iniciaticos.
Qué orden este, qué rutas son estas, a dónde nos llevan estos caminos.
Quién se encarga del KAOS en esta vida (¿los malos?, ¿los demonios?, .

Ana la de la Carpetana

3 de enero de 2013, 14:10 Anónimo dijo...

Se me ocurre que la posibilidad de encontrar un Universo predecible. La posibilidad de predecibilidad es lo que está detras de todo esta movida; aunque lo predecible sea que cada invierno será seguido por una primavera.
Esto ha construido la metáfora sobre la que se han construido muchas otras construcciones sociales, como que despues de cada tormenta viene la calma, despues de cada nevada acaba por salir el sol. Que al final del tunel está la luz,....
Bueno seguiré otro día que ahora me están llamando.

Ana

8 de enero de 2013, 10:08 Anónimo dijo...

Lo que me llama la atención a mí, aquí, es la fuerza sinfónica de lo identitario; cuando cuentas como os sentís cuando os reconoceis en el metro Santiago Bernabeu como gentes con mochilas llenas. Las actitudes: sonrisas, gestos de complicidad, preguntas sobre el lugar de la convocatoria. Lo de las cañas raya un poco con la ingenuidad de gentes que buscan una
comunión con la pureza, una identidad con el cosmos ¿..?, una energía,...., pero sí, la mahou a veces proporciona todo eso y mas (según dosis). Los agustinos, un buen sitio para reunirse, un sitio con energías de gentes reconcentradas desde hace siglos. Un sitio cuyos titulares son una orden religiosa con la antiestructura como tradición desde el medievo: "los agustinos recoletos", representan un grupo conformado según una antiestructura social. Aunque esta antiestructura se cristalizara y tuviera entidad de estructura, con priores y supervisores. Y acabaran siendo propietarios de fincas y territorios que la desamortización rescato de sus manos para tranferirlas a manos de los burgueses, mas espabilados en el siglo XIX..
Entre la alegría felíz y la sobriedad transcendente, hay un ritual en el que algunos se pierden, por miedo a perder las distancias con lo que les supera o por que no llegán al humbral.
Unos por miedo y otros por inconsistencia se quedarán en el humbral (Este es un aforismo clásico)y no podrán atravesarlo.
Muchos son los que no pudieron ingresar en la gemeinschaft, esos a la mahou; que tampoco está tan mal.

Ana la de la Carpetana.

15 de enero de 2013, 9:36 Anónimo dijo...

La cocina de los antropólogos

La liminalidad, los preparativos, la preparación. En los saraos culinarios, la comensalidad es un hecho que se se sitúa al final de la transformación de lo crudo en lo cocido. La obtención de los ingredientes, la elección de los mismos, la separación de lo que vale para la transformación en alimento y lo que no vale y se desechará como basura (esto es epistemología pura y dura). Lo alimenticio y nutritivo es algo que tiene mucho valor y que se desea y aprecia; lo que es desechado como basura, es algo que se desprecia, se evita y cuyo contacto nos lleva a ceremonias de purificación como es el lavarse las manos (lo de la higiene es mas moderno).

La presentación final de una elaboración culinaria es un rito de paso de la narturaleza (los puerros) a la cultura (la vichisoise).

Ritos de paso...haberlos, haylos.

Evitar un rito de paso cultural, lleva a las sociedades a un consumo energético y de recursos socio-estatales parejo sino superior al precio del propio rito de paso, eso por no hablar de la creatividad. Se invierte mucha cratividad en justificar por qué no se realiza un rito de paso cultural.
Ejemplos: Los matrimonios civiles con flores y trajes de princesa, algunos de ellos acaban en restaurantes donde se le corta en multiples trocitos la corbata al novio y las bragas a la novia para subastarlos entre los comensales.

Yo no sé si los mamíferos de la sabana africana, tendrán programada su eficiencia reproductiva en relación a su supervivencia como especie. Si sus formas de alimentación y obtención de alimento están ligados a ritos útiles para la pervivencia social de los grupos.

Pero algún día tendríamos que acercarnos a: "LOS OTROS".

Ana la de la Carpetana.

29 de marzo de 2013, 10:45 Anónimo dijo...

Once millones de españoles van a misa....
.....ahí queda eso.

Ana la de siempre

28 de junio de 2013, 17:12 Javi Coca dijo...

Hola Cornix,

A mi el fin del mundo me pilló en Senegal. Fue curioso, porque había algún que otro convencido y bastante aterrorizado, y otros que se reían de eso, pero por momentos dudaban y sentían el miedo. Por último, me encantó la postura del escéptico que me dejó claro que su mundo iba a seguir como siempre: la fin du monde? C'est la fin de leur monde a eux! Me reí tanto que no le pregunté quiénes eran esos otros cuyo mundo, si acaso, era el que se iba a acabar.

Cobrar no es ilegítimo porque lucrarse no es un pecado ni es inmoral por el mero hecho de que uno haga el bien, tenga profundos valores o buenos deseos. Hay que comer en esta vida, y no te digo el que pretenda tener hijos, como un menda. Más aun: Acaso nadie quiere ver mundo, o disponer de tiempo para vivir con calma las experiencias que quiera, o ahorrar para el futuro o para ayudar a la familia??

Lo que es inmoral es la doblez, la manipulación y la falta de honestidad. Ganarse la vida no, y querer tener experiencias o plantearse objetivos que demandan dinero, tampoco.

Hay plutocratas en el mundo, si, pero ¿qué culpa tenemos el resto? Estos complejos ya me dejan boquiabierto lo mucho que perduran. Chapapote puro.

Un saludete sideral ^^

14 de diciembre de 2013, 23:05 Anónimo dijo...

. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
EN LA CONDUCCION DIARIA

Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

Ejemplo:

Ceder el paso a un peatón.

Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

Poner un intermitente

Cada vez que cedes el paso a un peatón

o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


Atentamente:
Joaquin Gorreta 55 años

7 de junio de 2014, 15:48 Anónimo dijo...

Tengo dos aspectos para comentar.
1. Se dice que con lo espiritual no se debe lucrar, que la fe no se vende…pero estamos en mundo en el cual debes sobrevivir, y eso amerita dinero, trabajo. Como te alimentas si no tienes con que comprar? Cada quien busca los medios para adquirir dinero. Es discutible si es ilegitimo o no, lo claro es que nadie vive del aire.
2. La nueva era tiene una connotación cultural, para mi es un cambio de pensar, actuar, conservando la identidad.
Para los mayas, la interpretación era de un cambio en el tiempo, de expandir una filosofía saludable, de la comunicación que se debe tener con el que nos creo. El fin del mundo llega para el que deja de existir.
Leilany

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