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Ateismo. Los derechos religiosos de los ateos.

Érase una vez un Congreso Internacional de Gestión del Pluralismo Religioso (noticia), y ahí que vamos un buen surtido de aresimanos (gentes del grupo de investigación ARESIMA) a empaparnos debidamente de las problemáticas del asunto, magníficamente tratadas por cierto. Y en medio de un colorido y plural surtido de diversidades espirituales, de debates sobre los derechos, de reivindicaciones cúlticas, de denuncias por discriminación, de reflexiones sobre la convivencia y valoraciones sobre la Ley de Libertad Religiosa y sus consecuencias... se me ocurrió plantear... ¿Cuáles son los derechos religiosos de los ateos?... A lo que Carol dijo... "¿Cómorrrll?".

Estamos acostumbrados a pensar que el ateismo es una suerte de antirreligiosidad, enemiga espontánea de las creencias religiosas, sus instituciones y sus prácticas. Sin embargo, desde un punto de vista antropológico, no hay duda de que el ateismo es un tipo de creencia religiosa, al menos porque el objeto de la creencia del ateo es Dios (su inexistencia). También en el derecho, el ateismo es una creencia idéntica a la religiosa, y puede y debe incluirse al ateismo entre las "creencias" y "convicciones" que quedan protegidas por las leyes de libertad de pensamiento y conciencia, incluso cuando estas, como en nuestro país, se llaman de "libertad religiosa". Así pues, por extravagante que suene de primeras, las siguientes preguntas no sólo son pertinentes sino incluso urgentes...

¿Cuáles son los derechos religiosos de los ateos?
¿Cómo protege y promociona el Estado sus creencias, de acuerdo a su compromiso con la promoción del pluralismo?
¿Qué reivindicaciones tiene el ateismo en cuanto a la manifestación pública de su creencia?
¿Tienen y ejercen los ateos el mismo derecho que las confesiones a acceder a espacios de culto o similar?
¿Tienen y ejercen los ateos el mismo derecho que las confesiones a la ocupación del espacio público?
¿Son discriminados los ateos por sus creencias?
¿Qué problemas surgen a los ateos en la convivencia interreligiosa?
¿Qué recursos tiene un ateo frente a una discriminación religiosa?
¿Cómo afecta a los ateos la Ley de Libertad Religiosa?


cristianos que apostatan, ateos que se hacen iglesia


Amigos, es Semana Santa. Apoteosis del sensacionalismo religioso.

Robado de Ritos de Paso, http://gradoantropologia.blogspot.com.es
En el grupo ARESIMA estamos preparando nuestro próximo taller "Debates clave sobre religión" (para las II Jornadas del IMA, 22 de junio, todos invitados) y nada más volver de El País de los Charcos (Holanda, vamos) me he puesto a leer la prensa en busca de temazos calientes desde los que empezar a blasfemar. Como tenía varias noticias pendientes, he empezado a recopilarlas sin orden, al tuntún boasiano, con la clásica esperanza etnográfica de que el material recogido manifestará más tarde o más temprano el pattern misterioso que la cultura posee. Y hete aquí que encuentro cosas sorprendentes: los cristianos apostatan mientras los ateos quieren procesionar. Todas las semana santas hay algún un sindiós...


Elecciones 2011: la religión en política

Me caigo de la silla de risa, en serio. Léan esto en la página 123 del programa de PSOE:
Suprimiremos los privilegios que se conservan en la legislación hipotecaria en beneficio de la Iglesia Católica. La Ley Hipotecaria arrastra un privilegio en favor de la Iglesia Católica, tributario de épocas pasadas y carente de justificación, que equipara la Iglesia Católica a las Administraciones territoriales y Corporaciones de derecho público, facultándola para emitir sus propios certificados de dominio en ausencia de título escrito de dominio, que resulta contrario a su naturaleza jurídica y al principio de aconfesionalidad del Estado. En consecuencia se procederá a modificar el artículo 206 de la Ley Hipotecaria y 340 de su Reglamento a fin eliminar este injustificado privilegio.
JUAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!

Bueno, echando un vistazo a lo que hay por ahí, podemos comprobar un dato fundamental de la cultura política de la religión en el país: que sólo le importa a los laicistas. ¿Por qué? Cabe pensar que los demás están a gusto con las cosas como están y no tienen intención de intervenir en esto, y que a los laicistas les pasa lo contrario. No obstante, es para partirse de risa. Desde 1982, las principales intervenciones en materia religiosa han venido de los partidos que proclamaban a berridos mediáticos el laicismo. De hecho, hasta han santificado la Laica Inquisición en el Ministerio de Justicia (Inquisición que conocemos con el nombre de Registro de Endidades Religiosas, de origen franquista) y que, a la sazón, se dedica a decidir quién tiene una religión y quién no (perdón, quién tiene derechos religiosos y quién no). Que para ser laicistas, tienen tela...No obstante, esto ha estado todo torpemente disfrazado de filantropía extranjeril, o sea, de lo que en un programa electoral anterior (2004) era redactado como... 
Elaborar un Estatuto para la integración de los inmigrantes, para promover la integración de los inmigrantes que residen legalmente en España. Entre otras materias, establecerá los criterios básicos en torno a (...) la conservación de costumbres culturales de los países de origen, o la práctica efectiva de libertad religiosa reconocida en la Constitución.
Que la libertad religiosa se piense sólo en términos de tradiciones importadas da un tufo a monopolismo espiritual de estado que apesta. Esto es lo que a menudo he llamado el Ateísmo Católico, la apoteosis de la miopía cultural de los actores políticos dominantes. Pero tiene otras manifestaciones características, como el truño ese de  la Alianza de Civilizaciones. Mal que me pese, lo cierto es que en todos los programas electorales se hace una asociación perversa y limitante entre las palabras "religión" y "cultura". En los laicistas la asociación se encuentra en contextos que refieren, además, la condición extranjera (inmigrante y religioso, bien, nativo y religioso... hmmm, feo, feo). En los no-laicistas, la asociación aparece de un modo genérico, como ingrediente de una diversidad cuya libertad las instituciones deben asegurar (suponemos que desde las mismas inquisiciones ya creadas).

Más allá de esto, la presencia de lo religioso en los programas también tiene otro único contexto: el de la escuela laica. El programa de IU reza la expresión más detallada de este punto: 
 IU-CM renueva su compromiso de trabajar para hacer realidad una educación laica que respete la libertad de conciencia, eduque sin dogmas y elimine toda forma de adoctrinamiento del currículo escolar. Para ello planteamos y exigimos:
• Derogación inmediata de los acuerdos con el Vaticano.
• Que la religión esté fuera del currículo y salga del horario lectivo.
• Que desaparezca la simbología religiosa de los centros escolares.
Y mientras se logran estas medidas:
• Eliminación de la clase de religión en educación infantil.
• Supresión de la casilla sobre la enseñanza de religión en los impresos de matrícula.
• La enseñanza de la religión estará fuera del horario escolar, antes o al final del horario lectivo común.
El resto son brindis al sol. Naturalmente, un día volverán a salir en El País amenazando con quitar esto o lo otro, que si un impuesto, que si un crucifijo... Pero la historia reciente enseña que, a menos que gobierne IU y la propia historia se quede patidifusa, nunca pasará nada aparte de la puesta en escena de ese laicismo teatral y algo histérico que nunca jamás ha ido a ninguna parte. De hecho, en las dos últimas legislaturas hemos visto cómo Ministerio de Educación y la Agencia Nacional de Evaluación y Calidad dan un trato de privilegio (a través de convenios específicos) a las llamadas "entidades religiosas de notorio arraigo" a fin de que sus universidades privadas puedan impartir Grados y Másters de Teología, mientras en las públicas te las ves y te las deseas para dar un Grado de Matemáticas. No es que me parezca mal lo primero. Es que me parece ilustrativo de una empanada perrofláutica monumental... (¿por qué un convenio específico?)

En fin, como he dicho en otras ocasiones, y por si quedan dudas al respecto, soy de la opinión de que el laicismo real pasa por que la propia religión desaparezca de los programas electorales, de la legislación, del Ministerio de Justicia y sus tribunales de santidad, de las escuelas, de las universidades y de todo lo que sea público. Y ello para todas las religiones y todas las creencias, incluida la religión atea.


Algunos programas electorales 2011: PSOE, PP, IU, UPyD


Imágenes de Javo descubiertas y robadas de http://javo01.deviantart.com/

Emociones (y creencias) del antropólogo de la religión

MICRO-ESCENA:
Metro Plaza de España. Grupos de jóvenes católicos se arremolinan en el andén. Al bajar cuento cinco grupos entre los dos andenes. Algunos llevan banderas, de diferentes países y también españolas. Luego llegan más (creo que llegan a nueve cuando entro en el vagón). Los grupos varían entre 7 y aproximadamente 15 miembros, chicos y chicas. Por sus vestimentas se identifica a algunos sacerdotes (con clergyman), religiosas y religiosos (con hábito). Hay un pequeño grupo de 3 voluntarios de verde aparte del resto. Todos visten camisetas con las letras o iconos de la Jornada Mundial de la Juventud. Diferentes colores, mayoría de amarillo-rojo.  Los que tengo más cerca parecen cansados. Caminan despacio. Algunos se apoyan en la pared, se sonríen al hablarse. Sus gestos me parecen lentos. Algunos llevan el crucifijo que forma parte del kit del peregrino. Me parece grande, me resulta incómodo. De repente pienso que se parece a los que llevaba Madonna en algún video que no recuerdo. Me pregunto si me parece más bien ridículo que incómodo. No, lo segundo. ¿Por qué? No estoy segura. No he visto nunca a tanta gente con crucifijos así de grandes a la vista. Recuerdo a mis compañeros de Teología en la Universidad. Llevaban unos humildes crucifijos de madera colgados de un cordón blanco de algodón. Aquellos me parecían bonitos. Aquellos no me resultaban incómodos, me gustaban. Miro a ver si los que están más lejos llevan el crucifijo. Algunos sí. Hay un grupo en el que todos lo llevan. Hay algo que me ralla de los crucifijos. Contemplo la escena global. Los dos andenes del metro llenos de gente con crucifijos... De repente me fijo en un par de chicas con pañuelo en la cabeza al estilo marroquí. Hablan y sonríen entre ellas. ¿Por qué yo no estoy cómoda? ¿Me gustaría que no llevaran ningún símbolo religioso? Creo que me da igual, pero no estoy segura. Creo que me irrita la profusión, la exhibición simbólica masiva, aunque esto no me ha pasado en otros países, países en los que el simbolismo religioso habitual es profuso también pero otro. ¿Me gustaría llevar algún símbolo de mi fe? Sorprendentemente sí, en esta situación sí. Aunque sería claramente una iniciativa de contestación simbólica por mi parte. No lo haría en otra situación. Sea lo que sea, esta emoción forma parte de mi impresión sobre los acontecimientos. ¿Tengo que depurarlo? 

EL PROBLEMA :
Por defecto, mi siguiente emoción es moral, de moral científica: sí, tengo que depurarlo, no puedo analizar esto a partir de mi irritación. Después me pregunto por qué, por qué razones metodológicas. La mayor parte de las reivindicaciones de la emoción desde la Antropología (aunque pienso especialmente en Rosaldo) invitan a la exposición de las emociones situacionales de uno mismo y de los demás como material etnográfico que debe formar parte de los análisis. Estoy de acuerdo, aunque de repente, en esta situación, me parece un poco simple, sospechosamente buenrollero chachi... Recuerdo una etnografía (de no recuerdo quién) entre supremacistas blancos dedicados, entre otras cosas, al apalizamiento de mendigos. El antropólogo confesaba aborrecer las situaciones y conversaciones en las que se veía implicado. Los informantes individualmente le caían mejor y peor, claro, pero como colectivo le causaban un rechazo inequívoco. Aunque ¿quién iba a afearle el sentimiento? Esto es distinto. ¿Lo es?

ARGUMENTOS:
No es nada del otro mundo que un etnógrafo sienta alguna clase de rechazo, puntual o general, por las prácticas de un grupo. Al contrario. Los testimonios de antropólogas que han vivido en contextos de fuerte machismo con rechazos cruzados son numerosos. Los ateos estudiando religión con fascinación compasiva son mayoría. Los protestantes estudiando católicos también. Sin embargo, las críticas al colonialismo implícito en la práctica antropológica hegemónica han llegado a hacer muy sonora la reivindicación de la empatía tout court. ¿Y si la empatía no se puede dar? ¿Es que sólo analizamos a los que nos caen bien? Supongo que cierta parte de los antropólogos de la emoción parten de la premisa moral de que todos nos deben caer bien, que amamos al ser humano... Y como norma me parece IMPERATIVA, definitivamente imperativa, pero como premisa ontológica es una falsedad flagrante, una gilipollez irrisoria, una ingenuidad culpable que sólo defendería un cínico, o en el mejor de los casos un tonto. Así pues, el rechazo emocional no es precisamente nuevo como problema y sabemos que las soluciones son exclusivamente situacionales, casuística que, como la propia emoción, depende de cada investigador y de su capacidad para manejar los sesgos. Y lo que es más importante, el rechazo emocional no es alegremente evitable, y su ausencia en una descripción sólo es eso, ausencia en la descripción, o quizá, en el peor de los casos, una evitación consciente o no, de aquellas situaciones o personas que no nos apetece tratar durante el trabajo de campo. Y eso sí que me parece definitivamente un error.

UNA ANALOGÍA (COGNITIVA) DEL PROBLEMA:
Sin duda, una versión más habitual de este asunto es el (supuesto) conflicto relacionado con las creencias del antropólogo de la religión. Leía hace unos días las recomendaciones de Fiona Bowie (conocida aquí por su famoso centro para investigar la vida más allá de la muerte) sobre la necesidad de enfrentarnos a los objetos y sujetos de estudio en plan open-minded, esto es, concretamente, sin dar por sentado que las entidades sobrenaturales, o el más allá, o cualquier otra cosa de difícil contrastación es de entrada irreal. Ciertamente, los antropólogos creyentes (en lo que sea) y los muchos que durante su trabajo de campo se han convertido han sido deslegitimados de palabra, obra y omisión. Y la actual Antropología de la Religión empieza a abundar de reivindicaciones a la contra, pero no desde las posiciones eclesiales de siempre, sino desde la Wicca, la New Age, el Budismo... Y entre estos precisamente es donde se puede encontrar hoy un paralelismo entre las reivindicaciones de empatía tout court y las militancias espirituales. 

Mientras que las creencias de los "creyentes tradicionales" (Evans-Pritchard, Turner, etc.) han sido interpretadas como militancias de estilo denominacional, basadas en la fidelidad a una (y sólo una) institución y doctrina, las creencias de los antropólogos neopaganos, nueva-era, budistas, etc. son mucho más sincréticas, porosas, desinstitucionalizadas, individuales e individualistas, y es más en este caldo en el que tiene sentido reclamar una creencia tout court, por seguir con la expresión. O sea, un creer en general, un estar abierto a las experiencias espirituales vengan de donde vengan, un buenrollismo de la fe que descarta el rechazo de lo sobrenatural, que invita a su aceptación curiosa.

En la medida en que la reivindicación de la creencia a todo tren guarda un paralelismo con la de la empatía tutti-frutti, creo que mi opinión converge. Decía uno de mis profes de teología que la Fe es una Gracia, un Don, algo que se te da, algo que no buscas ni consigues, sino que te es dado. Y el puñado de ateos deprimidos contestábamos: "o no". O no se te da. ¿Y si no se te da? ¿Es que sólo vamos a investigar aquello en lo que creemos? Lo que no vale para un extremo, tampoco para el contrario. Pero lo más importante, como en el caso de la empatía, me parece esto otro: ¿Acaso "no creer" en lo que sea no es también una disposición cognitiva del mismo tipo que la propia creencia? Lo es, lo es. Ni los ateos están mejor preparados para entender la brujería zande que el católico E-P, ni los brujos azande ni E-P están mejor preparados que un ateo para entender el budismo alemán, ni nada que se le parezca, así que no es posible investigar sin creencias en ese sentido. Y aunque conozco gente que cree de todo y todo a la vez (y que además tienen la mala costumbre de empatizar con todo el mundo), no es tan fácilmente evitable una disonancia ideológica, puntual o general, con las creencias de otro.

Una vez perpetrada semejante chapa, sé que alguien volverá a preguntarse en qué creo yo. Honradamente, no lo sé. Una vez intenté hablar de ello con humor y sinceridad aquí... CREER.

El Evangelio del Espagueti Volador en español...

Este mes la Iglesia Pastafari española ha dado un salto cualitativo consolidándose de verdá de la buena en una institución seria y como MonEsVol manda ¿Se ha dado de alta en el Registro de Asociaciones Religiosas? Nop. Se ha hecho una web en Facebook!!Raaamén...

MonEsVol en su imagen habitual: espagueti con albóndigas.
Los pastafaris (que aquí ya conocíamos por su insuperable texto en Frikipedia) hace tiempo que tienen actividades virtualmente visibles (su blog, su wiki, su GoogleGroups), pero han salido en la prensa estos días (La Vanguardia 29/07/2011, La Razón 19/07/2011, El País 15/07/2011) por varias razones noodlescas a cada cual más chirriante. Gracias a la imaginación para la protesta social de este grupo, este mes hemos visto el Europa el que esperamos que sea sólo el primero de una larga lista de logros políticos desternillantes: la aceptación del derecho de los pastafaris a vestir un colador de espagueti en la cabeza como símbolo religioso. ¿Comorrrr...? Eso, chatos. En medio de feos conflictos de convivencia interreligiosa, Niko Alms (ya a punto de ser beatificado Friki del Año) decició que estaba hasta el moño de tanta majadería a cuenta de la vestimenta religiosa y pensó que si las monjas, las musulmanas, los sikhs y no sé quién más podían aparecer en documentos oficiales tocados con velos, turbantes y tal, él reivindicaría el derecho a expresar su religiosidad pastafari colocándose un colador de pasta en la cabeza para la foto del carné de conducir. Y toma castaña que ha ganado el pulso. Y aquí teneis el carné de Niko con un colador transparente monísimo por todo lo alto...


Como aquí vivimos en un pestiño de ateos de retablo y laicismo soporífero, sólo gracias al genuino poder descuajeringante de La Revolución del Colador nos hemos enterado de que el Ministerio de Justicia ha rechazado la solicitud de inscripción en el Registro de Entidades Religiosas de nuestro país a la Iglesia Pastafari. La noticia no salió en la prensa española en septiembre (el rechazo se comunica el 16/09/2010), sino ahora, que es verano y la prensa es un sinvivir de majaderías. Y supongo que si no es por eso tampoco sale La Revolución del Colador, que ahí donde se ve, es lo más serio que se ha visto en materia de libertad de culto en Europa en los últimos 21 siglos

Símbolo del Pastafarismo
PASTAFARISMO:  Lo podeis ver en los enlaces de prensa, pero más o menos esto va de un tío en los Estados Unidos, Bob Henderson, El Profeta, que estaba hasta las narices de aquella ley de educación que se aplica en varios estados (el suyo era Kansas) según la cual en las escuelas debe emplearse el mismo tiempo a explicar a los niños la Teoría de la Evolución y la Teoría del Diseño Inteligente (creacionismo, o sea). Y de la que se le cruzaron los cables le dio por escribir una Carta Abierta para mear y no echar gota al Consejo Escolar de Kansas. Una cosa llevó a la otra y surgieron los celebérrimos "Ocho Me Gustaría Mucho Que" (consultar más abajo), la costumbre de decir Ramén (fideito japonés que sabemos), la Oración Pastafari (Oh, Tallarines que están en los cielos) y un sinvivir de doctrina, arte, acciones digitales, símbolos, canciones, etc. etc.

Otros materiales del Culto a la Pasta: 

- El documento de respuesta del Ministerio de Justicia de España
- El blog, con direcciones de la Wiki de la Iglesia Pastafari española, para poder colaborar
- Otros blogs de Doctrina Pastafari en español http://pastafarismo.blogspot.com/ y http://pastafarismoargentino.wordpress.com/
- Probablemente el más famoso y medio oficial de los múltiples blogs de la CFSM (Church Flying Spaghetti Monster) http://www.venganza.org [descárgate todos los wallpaper, vamos, vamos...]


 

Los ocho "Me Gustaría Mucho Que" pastafaris

Estrictamente, en un principio eran 10, pero se perdieron dos, lo que explica parcialmente la laxa moral pastafari.
  1. Me gustaría mucho que no actuases como un imbécil santurrón que se cree mejor que los demás cuando describas mi tallarinesca santidad. Si algunos no creen en mí, no pasa nada. En serio, no soy tan vanidoso. Además esto no es acerca de ellos así que no cambies de tema.
  2. Me gustaría mucho que no usases mi existencia como un medio para oprimir, subyugar, castigar, eviscerar, o... ya sabes, ser malo con otros. Yo no requiero sacrificios, y la pureza es para el agua potable, no para la gente.
  3. Me gustaría mucho que no juzgases a las personas por su aspecto, o cómo visten, o la manera en que hablan, o... mira, solo sé bueno, ¿vale? Ah, y que te entre en la cabeza: mujer = persona, hombre = persona, Samey = Samey. Ninguno es mejor que el otro, a menos que hablemos de moda, claro, lo siento, pero eso se lo dejé a las mujeres y a algunos hombres que conocen la diferencia entre verde mar y fucsia.
  4. Me gustaría mucho que no tuvieras una conducta que te ofenda a ti mismo, o a tu compañero amoroso mentalmente maduro y con edad legal para tomar sus propias decisiones. Respecto a cualquier otro que quiera objetar algo, creo que la expresión es "jódete", a menos que lo encuentren ofensivo, en cuyo caso pueden apagar el televisor y salir a caminar, para variar.
  5. Me gustaría mucho que no desafiaras las ideas fanáticas, misóginas, y de odio de otros con el estómago vacío. Come; luego ve tras los cabrones.
  6. Me gustaría mucho que no construyeras iglesias/templos/mezquitas/santuarios multimillonarios a mi tallarinesca santidad cuando el dinero podría ser mejor gastado en (tú eliges):
    1. Terminar con la pobreza.
    2. Curar enfermedades.
    3. Vivir en paz, amar con pasión, y bajar el precio de la televisión por cable.
      Puedo ser un ser omnipresente de carbohidratos complejos, pero disfruto de las cosas sencillas de la vida. Yo lo sé, para eso SOY el creador.
  7. Me gustaría mucho que no fueses por ahí contándole a la gente que te hablo. No eres tan interesante. Madura ya. Te dije que amaras a tu prójimo, tío, ¿no entiendes las indirectas?
  8. Me gustaría mucho que no le hicieses a los otros lo que te gustaría que te hiciesen a ti si te van las... eh... las cosas que usan mucho cuero y lubricante. Si a la otra persona también le interesa (conforme a #4), entonces disfrútadlo, sacaos fotos, y por el amor de Mike ¡usad un PRESERVATIVO! En serio, es un pedazo de goma. Si no hubiera querido que disfrutarais al hacerlo hubiera añadido pinchos, o algo.
Ramen
 

El vórtice del Gran Poder

En dinámica de fluidos, un vórtice es un flujo turbulento que rota en espiral a tal velocidad que la trayectoria de las partículas es impredecible a partir de cierto punto crítico. Según dice El País, se prevé la apertura de un vórtice semanasantero en algún punto de la procesión del Cristo del Gran Poder cuando ésta colisione con la Cofradía de la Virgen del Mismísimo Coño (según Libertad Digital citado en Antiklerical).

Así como los vórtices serios deben iniciarse por algún movimiento raro original, el Vórtice del Gran Poder parece haberse iniciado con el Movimiento Capilla, encontrando un estupendo ambiente pre-electoral en el que todos los fluidos se han puesto a menearse para acá y para allá, polarizando las partículas y dejándolas echas unos zorros.

Desde la Estación Parroquial Antropotúrmica, y conscientes de que el Universo Ritual y Creencia tiene más dimensiones que un debate bipartidista, quisieramos advertir de que el Vórtice del Gran Poder puede abrir (por fin) un túnel en el espacio-tiempo hacia otra dimensión por la que podrían irse todos como por el báter y venirse un más plural estado de Paganismo Global mucho más simpático y respetuoso con el medio ambiente.

Para dar la bienvenida al estallido final y a su Cargo místico, aquí os dejo un rocanrolillo muy apropiado  ("Pagan Baby" de los Creedence) que de paso le dedico a Tótem y Tabú, aunque reconozco que el metal es más paganazo que esto, sí, sí, vale...




PD: Gracias a Ana la de Carpetana y al Nebli por los sabrosos comentarios, también a Victoria por los links, y a los estudiantes que me han animado a comentar mis delirantes impresiones sobre la colisión ateo-católica.

Capilla's Gate Blues

Robo el título "Capilla's Gate" a Morena Shore-Clear (thankU). Como suele pasarme con cualquier intento serio de seguir un programa de La Noria completo, al cabo de un rato terminan entrándome unas nauseas y un desasosiego existencial que tengo que cambiar a Expediente X porque de verdad que la amenaza extraterrestre me da menos pavor que la vida en nuestro planeta. Pues lo mismo con la escalada del pifostio ateo-católico ¡¡Sustibus in cantibus!! que decía uno...

En nuestra cultura religiosa, un desacato carnavalesco contra la Iglesia suele ser una manifestación más bien costumbrista. Además de herir a quienes desafía, como los desafiados hieren también cuando les parece, todo ello forma parte de un diálogo ancestral que sólo en épocas de cambios políticos se vuelve código de un conflicto que nunca (¡nunca!) es propiamente espiritual ni intelectual. Porque hay elecciones ahora, y porque la imaginación política general rezonga en una estrechez de recursos abochornante, las performances de unos y los sentimientos piadosos de otros, están dando el espectáculo pre-electoral perfecto para desviar la atención a las poses, a los alineamientos emotivos y a las diferencias inapreciables.

Diferencias inapreciables: 
Soy profesora de cosas religiosas en el lugar donde ahora reivindican libertad de culto y conciencia y hace una semana hacían peregrinaciones blasfemas. Intento tomarmelo con humor y ánimo de cambio, pero todos los años mis clases empiezan con una discusión mono-temática en la que estudiantes de diversos tipos y condiciones gritan que la religión es irracional y supersticiosa mientras otros, también estudiantes y también diversos, simplemente callan y esperan que pase la media hora de chorreo y humillación. No tengo absolutamente ninguna duda de que no existe la libertad de expresión efectiva en materia religiosa en mi lugar de trabajo. No tengo absolutamente ninguna duda de que los creyentes, por creer, todos los años deben escuchar que son una panda de supersticiosos irracionales y bobos engañados por la Iglesia o las iglesias. Porque la vida es así, después del trabajo voy a otros lugares en los que otros hacen exactamente lo mismo conmigo, y tengo que aguantar el chorreo humillante de quienes me consideran menos lista y tercamente anormal por no cumplir los diez mandamientos. Intento tomármelo con humor y ánimo de cambio, pero las diferencias son inapreciables.

Alineamientos emotivos: 
El viernes estaba el campus lleno de gente que venía a resacralizar la capilla , así como de reporteros de televisión defraudados por la ausencia de espectáculo más allá de una explanada llena de gente rezando... que en mi vida pensé que vería semejante cosa. Los sentimientos religiosos heridos reaccionaron poniendo la otra mejilla a lo grande. Tal vez había allí gente que en la vida pensó que vendría a rezar a semejante campus. Pero el maniqueísmo saca estas cosas de la gente.  Por mi lado, cuando recibí la noticia de que habían detenido a estudiantes, y a qué estudiantes habían detenido,  también sentí un asco feroz. Un asco como de siglos. Un "sentimiento religioso" ofendido por lo que  siento como sagrado y profanado, ganas de quemar comisarias, catedrales y rectorados, sin embargo...

Poses:
He leído una cantidad ya delirante de comunicados, manifiestos y peticiones de firmas. No puedo firmar ninguno de los manifiestos  sin que se me caiga la mano a trozos porque son pura estética. Por definitivamente friki que sea, y como ejercicio de mi derecho a la extravagancia religiosa, confesaré abiertamente que me gustaría que hubiera una capilla aconfesional como en los aeropuertos serios, un sitio donde tomarse los gelocatiles esos sin que la gente vaya a desnudarse o a echar el mitin o el sermón en su caso. Eso sería un síntoma real de libertad de culto y conciencia, y no el folclore anticatólico manoseado por las campañas electorales en turno.


PD: por sorprendente que parezca, las detenciones se han dado como recomendación de los ministros, rectores, profes y otros "laicistas" que presumen de tales en sus campañas sin que se les caiga la cara de la vergüenza que no tienen, pueden consultar sus declaraciones en El Pais

Un sindios: los ateos se pelean por la religión

Decía Geertz aquello de que los antropólogos no debían prestar oídos a los "ateos de aldea". Como "atea de aldea" esto me sentó siempre fatal, y desde que recuerdo he insistido por tierra, mar y aire en que el ateísmo es parte de la cultura religiosa, sí, sí, sí. Y ahora surge el tema. 

El jueves por la noche me iba yo para casa afligida porque mis alumnos de Ritual y Creencia (que no son muy rituales ni muy creyentes) no fueron capaces de decir qué es un sacramento, ni una finalidad ritual explícita, ni de ponerse por un momento en el lugar del informante ritual, ni ná. Se me abrían las carnes, de verdad... Pero aquello no era nada comparado con la que ha liado la (presunta) profanación de la capilla del campus, que tuvo lugar el mismo día. Ahí ves a una procesión de anticlericales entusiastas desfilando en romería hasta la capilla de marras para cantarle a los santos unas coplillas blasfemas mientras al capellán se le arremangan los hábitos. ¡¡Viva el folclore!!

Habitualmente, las soflamas anticlericales de tipo mitinero me dan sueño. Porque a mi me gusta el folclore y el anticlericalismo ilustrado tiene un aire cripto-salvífico de Progreso y Civilización que me aburre mortalmente. Sin embargo, el episodio de la capilla se ha convertido claramente en un caso para Jorge Javier Vázquez, ese adalid del folclor televisivo. Debo confesar que cuando el Dr. Pritchard me hizo el informe preliminar de la profanación expresé aceleradamente mi disconformidad con la monomanía que tiene el personal de la Facultad de Ciencias Políticas con la iglesia, que es obsesión. No estoy conforme con ello porque, como digo, es soporifero, escasamente original, y sobretodo porque parece que creer está perseguido, coño... Pero ahora me retracto (excepto de lo último), e invoco al espíritu de Jorge Javier para que interceda. 

Que ¿qué ha pasado? Pues que unas entraron en la capilla del campus, dijeron todo lo que les vino bien, se morrearon delante del altar, y se desvistieron lo que les pareció. Yo no estuve allí, pero recomiendo dos fuentes buenísimas y enemigas para hacernos una idea del pifostio.
Lo antropológicamente curioso del asunto se ha multiplicado. Por una parte son los términos, términos que hacía décadas que no se escuchaban en política, términos como profanación o sacrilegio, a los que, inesperadamente, el Imperio Laicista la Complutense ha reaccionado dándolos por válidos en el diálogo y entrando al trapo de discutir si sí o si no. Surprising, surprising. ¿Desde cuando que te llamen sacrílego es una criminalización? Otra cosa es que entrar en un templo por la fuerza sea un delito, pero claro, estas cosas las debería saber el activista ¿no?. Desde el punto de vista de la Cultura Religiosa del Sindios estos son síntomas claros de lo católicos que son los ateos en este país, virgen del amor hermoso...

No obstante, lo más delirante de todo ha sido el comunicado del Rector condenando los hechos. El Rector ve el "sacrilegio" y sube a "expediente informativo con objeto de delimitar posibles responsabilidades", y no contento con eso, tiene el santo valor de decir que la universidad respeta el pluralismo de las creencias religiosas, etc. etc. (o sea, corolario de exculpación habitual, yo no he sido, pio, pio...). Bueno, a la vista de la ocasión...
Excelentísimo Rector Magnífico:
Por la presente solicito que se constrya por fin una Stupa en el Campus de Somosaguas, campus pionero de la libertad de culto y defensor de la fe, a la que pienso retirarme a jurar en sánscrito entre clase y clase, y a la que espero que usted no deje entrar gente desnuda, porque quieras que no, despista un poco...
La pregunta estos días en el campus es ¿quién paga al capellán, Rector? También están abiertas las apuestas a que no entran en la mezquita. Como esto siga así, yo me vengo en chándal Hare Krishna a dar clase y lo flipais.