Antropoturmix es una batidora multifunción mutante que viaja por la galaxia en misión parroquial, explorando ritos y creencias de otros mutantes
gracias por el pescado

El falso escándalo de la falsa medium Anne Germain

Nunca me enganché a "Más allá de la vida". Más que nada porque es oooooootro programa más de cotilleos. Y cualquiera que sepa algo de mediums y de difuntos sabrá que los cotilleos de los muertos son igual de plomazos que los cotilleos de los vivos. ¿Qué esperaban? El caso es que estoy muy sorprendida por el falso escándalo que se ha formado alrededor de Anne Germain ¿Qué esperaban?

EL ESCÁNDALO: Hace unas semanas, un extrabajador del programa "Más allá de la vida" proporciona a El Mundo pruebas documentales y audios grabados de tapadillo, en los que queda patente que la medium británica se empolla unos dossieres sobre sus invitados, en los que se contiene información sobre la vida, muerte y milagros de los invitados y sus parientes. 

Luego empieza un rosario de desvelamientos: que si lleva pinganillo,que si no lo lleva, que si la habían echado de Canadá, que si era de Portugal, que si no se llama así, que si mi padre no hablaba inglés... Y luego todo el mundo a decir que si era una farsante, que si se aprovecha de la gente, que todo era un montaje, que si Urdangarín la pagaba...


Una antropología de la religión para Juego de Tronos

¿Quién no sabe a estas alturas qué es Juego de Tronos? ¿Esos libros con dibujarracos en las portadas que se venden por palés en el Corte Inglés? Esos. ¿Esta serie medieval... la del enano ese? (definición de mi padre) Esa, esa, sí. En realidad, como sabreis, el título "Juego de Tronos" que lleva la serie es el del primero de los libros de la cacho saga de Canción de Fuego y Hielo, de George Martin, un escritor talentoso, con un gusto gastronómico excelente (sólo por los guisos que describe en los libros ya merece la pena la lectura), y con una capacidad para las tramas políticas que ya quisiera Maquiavelo.

Sin embargo, entre sus muchas virtudes la que me tiene más impresionada es una muy poco frecuente: el más cuidadoso, complejo y coherente tratamiento de los aspectos religiosos, incluyendo modalidades diversísimas desde la hechicería a los oráculos y profecías, pasando por un montón de instituciones religiosas distintas, y todas ellas conviviendo en una misma obra. De verdad, impresionante. De un talento antropológico exquisito.


La secta caníbal y el bosón de Dios

Unos ritos de "magia negra" y un lider caníbal sospechosísimo (huído en busca de proteínas a otra parte) tienen subyugada la imaginación veraniega de la prensa. ¡¡Me encanta la imaginación veraniega de la prensa!! Es penoso y siempre denunciable que se identifique sin más  canibalismo y "magia negra" (también en otros medios se dice "hechicería") con "una práctica corriente entre las tribus papuanas que habitan en las zonas más remotas" (la Vanguardia), asociación que por lo visto viene de la policia de Papúa.  Pero la mejor presentación de la noticia, no obstante, está en InfoCatólica.com, adalid de la vigilancia antisectaria. Y es que el verdadero quid de la cuestión parece estar en que los antropófagos han jodido las elecciones locales. Natural, ¿quién sale a la calle con ese ambientazo?
El espectacular arresto en http://www.news.com.au


Partículas, místicismo y Antropología

La cabeza me despega, amigos. No sé cómo ni por qué en este momento de mi travesia galáctica estoy conociendo gente que procede de la Física. Yo me digo que es como cuando conoces a muchos Aries de repente, ¿no? Digo... "es que estoy en un momento muy Aries" o algo, sea lo que sea que semejante cosa quiera decir. Bien, pues se conoce que estoy en trance de estas cosas. Todo empezó con el recurrente goteo del trabajo de campo con las amistades New Age: que si el sonido de los cuencos tibetanos masajea las células, que si los viajes chamánicos se explican por la física cuántica, que si el más allá es no sé qué dimensión del hiperespacio, que si en mi vida anterior fui Cleopatra, que si yo era Carlo Magno... y así una larga colección de imponderables místicos convertidos al lenguaje de la fisión nuclear y los universos paralelos.

Uno de los rasgos característicos de la investigación sobre religiones y espiritualidad es que te enfrenta muchas veces a la consideración personal de realidades y explicaciones insólitos. En realidad creo que es lo que más me gusta de esto, porque es francamente estimulante, pero también se sufre: ¿te imaginas que exista una posibilidad matemáticamente demostrable de que haya sido Carlo Magno en una vida anterior? Aunque lo que de verdad me preguntaba era qué tiene que ver el hiperespacio con el mal de ojo, la curia romana con los universos paralelos o los ritos de paso con las partículas subatómicas. Y cualesquiera de estas cosas que acabo de mencionar tienen lo suyo de rollo insólito que te cagas.

Atención a la primera fila: molécula de agua antes y después de la oración...


cristianos que apostatan, ateos que se hacen iglesia


Amigos, es Semana Santa. Apoteosis del sensacionalismo religioso.

Robado de Ritos de Paso, http://gradoantropologia.blogspot.com.es
En el grupo ARESIMA estamos preparando nuestro próximo taller "Debates clave sobre religión" (para las II Jornadas del IMA, 22 de junio, todos invitados) y nada más volver de El País de los Charcos (Holanda, vamos) me he puesto a leer la prensa en busca de temazos calientes desde los que empezar a blasfemar. Como tenía varias noticias pendientes, he empezado a recopilarlas sin orden, al tuntún boasiano, con la clásica esperanza etnográfica de que el material recogido manifestará más tarde o más temprano el pattern misterioso que la cultura posee. Y hete aquí que encuentro cosas sorprendentes: los cristianos apostatan mientras los ateos quieren procesionar. Todas las semana santas hay algún un sindiós...


Bloggers de la bloguería: experimentación reflexiva y otra producción científica

De repente un día, resulta que te das cuenta de que tienes un blog científico. ¿Científico? Ya te digo... Y es que como dice Adolfo Estalella...
Los blogs académicos y científicos (lo que quiera que una denominación tal signifique) constituyen una figura que señala la llegada de otros tiempos para la ciencia, el epítome de algunos cambios singulares que las tecnologías digitales introducen en la ciencia y en la academia (en Medialab Prado)
O como dice Fernando Broncano (a partir de ahora mi ideólogo de la escritura bloguera preferido, El laberinto de la identidad), estos blogs son las entretelas y tramoyas del espectáculo de lo académico (frasaca, frasaca), de modo que por raro que resulte... de repente un día, me llama el Estalella y caigo en la cuenta de que llevo tres años haciendo un blog de antropología de la religión y que Antropoturmix ha pasado a formar parte de la extensa marea de productos científicos heterodoxos que han nacido gracias a la cosa digital. 

Gracias a la convocatoria de Medialab Prado, he tenido la oportunidad de hacer una reflexión más o menos ordenada (y a ratos sorprendente) acerca del tipo de aportación que es un blog como éste. He pensado en serio sobre el humor, sobre la autoría, sobre libertad de expresión en la academia, sobre identidades escindidas de persona y personajes, sobre la linea editorial de antropoturmix, sobre reputación digital, sobre crisis de visibilidad, sobre lo efímero de los posts tomados de uno en uno y sobre lo perenne de la colección que todos los posts forman... sobre quienes leeis esto, sobre quienes no lo hacen... He pensado que, después de todo, es posible que sí, que este sea un nuevo producto científico en el que se documenta un proceso intelectual de maduración y sistematización progresiva, en movimiento, que además permite una flexibilidad y creatividad que la academia por lo general desecha y que nunca se llega a ver en los aseados resultados finales.

Y como todos los que leeis esto también formais parte de ello, aquí os dejo el video que grabaron en Medialab sobre este asunto. Gracias a tós, chatos. Gracias también a Estalella por invitarme, a los compañeros de mesa Frederic, Fernando, Jara, Elena y a Beatriz, que ya echamos un buen rato, y a Juanjo por los videos!!!  Ahí va eso.


El electrómetro de Hubbard mola mazo. De Cienciología y religión.

Una de las cosas más interesantes de algunas religiones contemporáneas es su arrebatador entusiasmo científicista, su incontenible pasión tecnológica, su tecno-panteismo, su materialismo trascendente, su biologicismo mágico, su genial ambición holística sin fronteras planetarias... Es lo más. Y aunque no es la única, ni desde luego la más descabellada, la Cienciología es la más famosa porque desde su origen se ha visto envuelta en una persecución mediática que la ha convertido en la víctima sacrificial perfecta, en el símbolo que condensa a los demonios familiares de la libertad de culto, como en otros tiempos la religión judía representó los demonios familiares de la falta de eso mismo. Y hasta donde apesta, lo que pasa con la Cienciología en Europa es un caso ejemplar de persecución religiosa postmoderna.

La noticia: 02/02/2012 condenados por "estafa en banda organizada"

En 1998, un par de ex-cienciologos denunciaron a la Iglesia de la Cienciología por haberles estafado la friolera de 21.000 y 49.500 pavazos a cada uno. Estos dos, iban un día por la calle a sus cosas y unos cienciólogos les dijeron que hacían análisis de personalidad gratuítos, y que si les enrollaba el asunto. Y ahí que se van a hacerse el análisis, tan contentos. Pero una cosa lleva a la otra y que si mira este libro, prueba este chisme, y a la que se dan cuenta se han dejado un pastizal en el camino. Entre las cosas en las que se habían gastado la pasta este par de ellos estaban los cursos y conferencias de la organización, los libros, "medicinas" y el famoso electrómetro de Hubbard, que me mola tanto.Y la Cienciología ha sido condenada a varias multas por dos cosas:  porque las víctimas se han considerado en el jucio personas en situaciones de vulnerabilidad y que el electrómetro de Hubbard es lo mismo que tener tos y rascarse la tripa... cosa que, por cierto, animó al Colegio de Farmacéuticos a sumarse a la acusación.

Algunos antecedentes significativos: la Laica Inquisión

Los cienciólogos se quejan (con argumentos históricos de peso) de que los tribunales franceses admiten a trámite todas y cada una de las denuncias contra la Cienciología desde que en los años 70 se fundaran las primeras asociaciones "antisectes", como la Association de Défense de la Famille et de l'Individu (ADFI), que recomendaban (como la REDUNE aquí) que las denuncias se presentaran como delitos de fraude. Más tarde, en 1996, el sistema judicial frances parío una cosa de nombre Circular Toubon que apremia a los fiscales para que se investigue sí o sí cualquier denuncia en la que aparezca la palabra "secta", aunque probablemente el aparato estatal más potente en la intervención de las libertades de conciencia y culto sea la Miviludes (Mission Interministérielle de Vigilance et de Lutte contre les Dérives Sectaires), que es una comisión interministerial de VIGILANCIA y LUCHA, o sea de persecución religiosa sin pudor, sin mala conciencia, todo beatitud y sentido de la higiene social. Osease, el modelo más acabado de Laica Inquisión que actualmente se conoce en el mundillo de la cosa relisiosa.

Sobre "secta" y "religión"

Nadie sabe a ciencia cierta qué puñetera diferencia hay entre secta y religión aunque en general se asume que la diferencia tiene algo que ver con los procesos de "rutinización del carisma" que decía Weber, esto es, con la historia política concreta de cada grupo que se organiza en función de sus creencias sobre el Más Allá o Dios. Digo que nadie sabe a ciencia cierta ésto porque hay dos fuentes (las Ciencias Sociales y las Ciencias Jurídicas) y las dos fuentes proponen modelos, categorizaciones abstractas, que en la realidad social resultan difíciles de aplicar la mayor parte de las veces. Por ir a lo técnico, en Sociología se sigue asumiendo la idea weberiana de que las sectas son grupos "cerrados", mientras que las religiones son cosas "abiertas". Pero semejante distinción no distingue nada de nada. Y si no intente colarse en un rito "religioso" a ver cómo le miran antes de echarle del garito. Siendo más estrictos aún, Weber decía que lo sectario consistía en la ausencia de proselitismo, la ausencia de acciones para buscar nuevos miembros, pero esto sabemos que también es falso incluso para los casos que Weber analizaba. Desde el Derecho existen ambiguedades parecidas. En algunas sentencias dictadas en España (muy estigmatizadora de la diferencia religiosa, pero poco perseguidora en lo legal, comparada con Francia), lo sectario en sentido negativo (o sea delictivo) aparece vinculado al adjetivo "destructivo", pero en ambos lugares también hay un uso aparentemente neutro del término secta, reservado para grupos relilgiosos particularmente pequeños o particularmente extravagantes, según toque y según quién decida lo que es normal y anormal en términos de creencias y prácticas. Lo que todos estos casos tienen de común en la dimensión legal, y a veces también en la literatura sociológica, es un fuerte componente psicologicista en la clasificación de un grupo como secta. Siguiendo la pauta que estableció la psicóloga de Berkeley Margaret Singer, la clave del asunto es que lo sectario es equivalente a "brainwashing" (lavado de cerebro) y "mind control" (control mental). Y este enfoque se ha venido aplicando sistemáticamente a toooodos los casos en los que hay un proceso de "conversión".

Desde el punto de vista jurídico, las sectas son una realidad que emerge en forma de denuncia de ex-miembros. Las historias de estos ex-miembros son historias de conversos que han entrado y salido de un grupo en el que han vivido experiencias lo bastante terribles para ellos como para iniciar un proceso con la denuncia. Cuando se trata de grupos minoritarios y el marco legal lo permite, una sentencia en contra del grupo en cuestión puede causar la ilegalización del grupo y sus prácticas. Este es el caso de la Cienciología en Alemania, donde fue acusada de "totalitarismo" y ha sido "prohibida".

Por el contrario, las denuncias contra iglesias mayoritarias suelen ser de personas que han "nacido" en la comunidad religiosa y no suelen ser denuncias de fraude relacionadas con abusos entre adultos en situaciones vulnerables. El control mental y el lavado de cerebro no son elementos que aparezcan habitualmente en una denuncia por fraude parroquial. Cuando un cura se ha fundido la pasta del cepillo en un casino nadie lo acusa de abusar de personas vulnerables vendiéndoles motos sobre la salvación del alma ¿no? Y sobretodo, ningún tribunal europeo ha expulsado a iglesias cristianas del suelo nacional porque los curas hacen esto y lo otro. Ni siquiera en los terribles casos de abuso infantil demostrados, que son para pensárselo. Se penaliza a los responsables y punto. No se pone en cuestión si el paraiso existe, el apocalipsis se acerca, la virgen era virgen o Dios es Cristo. No hay discusión doctrinal. ¿Por qué hay discusión doctrinal de los fiscales sobre las creencias minoritarias? En fin... por otro lado, aunque no se usen los términos mind control y brainwashing, la manipulación del prójimo es susceptible de darse en cualquier parroquia, y la leyenda del párroco que se queda con los ahorros de las viudas es un clásico español...

Por tanto, la diferencia entre secta y religión no se refiere realmente a los grupos religiosos de un tipo o de otro, con una organización u otra. La diferencia vigente entre ambos términos es parafernalia jurídica para ejercer la persecución de creencias minoritarias. Es la versión contemporánea de la herejía.

El electrómetro de Hubbard es un puntazo

Más allá de estas cosas serias, quiero decir que me pido para mi cumple un E-Meter de la Cienciología, sí o sí. Uno de los argumentos de la fiscalía francesa contra la Cienciología es que el chisme éste vale un ojo de la cara y no funciona. El electrómetro Hubbard es un aparato para medir variaciones en la resistencia eléctrica en relación a la conductividad de la piel. Lamentablemente, cuando estamos enfermos estamos más dispuestos a creer que sonreir al universo nos va a sanar, o enchufarnos a la batería del móvil nos puede quitar el dolor. Supongo que todos en una mala situación probaríamos cualquier cosa, pero un electrómetro es como un ohmmetro chulo, y ya. Lo mejor de éste no es su potencial curativo, no. Lo mejor de éste es que Hubbard quería comprender las emociones de los tomates con él!!!

En esta foto vemos al fundador de la Dianética midiendo los sentimientos de un tomate. Y lo mejorcísimo de todo es que, en efecto, "descubrió" que los tomates "sufren" cuando se cortan en rodajas (tal cual, lo juro). Pero vamos, que al parecer sí que notan cierta incomodidad los tíos. Lo siento por los vegetarianos ideológicos, en serio, es un flash. ¿Sueñan los tomates con medidores eléctricos?
  • Web oficial de Ronald Hubbard, qué crack, señor... homófobo, misógino, sanador de tomates, profeta, alienígena y condecorado (revista Life) por haber inventado el quinto cacharro más absurdo del siglo XX (el E-Meter) y por haber escrito la peor obra de ciencia-ficción de la historia en su totalidad (Mission Earth), diossss...

[Aquí un modelo de uso doméstico -->]

[Me pregunto por qué los fiscales franceses no denuncian a la teletienda completa...] 

[O a las mismas farmacéutcas que se querellan contra los cienciólogos...] 

[A mi no me funciona el chisme de medir la tensión...]

[Lo compré en la farmacia, eh?... no en teletienda, a ver...]


Gracias a Jacobo por ponerme a perseguir este notición.

Mitología robótica: antes que la inteligencia fue el trabajo

Después de tanto rito de transición de la vida, el universo y todo lo demás (¡viva Douglas Adams!) volvemos a los deleites de la vida ordinaria, sin communitas ni nada, volvemos al trabajo. ¿Sabías ya que "trabajo" y sus variaciones léxicas están en el origen etimológico de la palabra "robot"? Como dice Asimov, exitoso inventor de la "robótica" como término, el uso de esta palabra es una extravagancia de los aurorianos (descendientes de los terrícolas) para referirse a los autómatas, esto es, a aquellas máquinas o sistemas (virtuales, por ejemplo) que como los humanos y tal vez los objetos sagrados, dan la impresión de moverse por sí mismos con un propósito propio. En la primera Revolución Cognitiva, en los sesenta, esta idea de acción autónoma conforme a un fin fue definida como "inteligencia". En la actualidad, los chismes inteligentes (los i-tal, i-cual) han añadido a lo anterior la idea de que una conducta inteligente es aquella causada en interacción con el entorno, o sea, como reacción a estímulos externos no planificados. Estas ideas aparentemente grises en teorías de la mente y en parte también en lingüística, han sido el motor de una transformación histórica como hay pocas, y uno de sus resultados obvios es la robótica. Sin embargo, entre todos los términos posibles para los autómatas, el término "robot" no está principalmente relacionado con la inteligencia, sino con el trabajo, y concretamente con el trabajo obligatorio, con la "servidumbre". 


Dice la leyenda (y algunos artículos muy serios), que el inventor de la palabra, Karel Capek, quiso referirse a unos trabajadores artificiales androides como "labori", pero el término era cutre de cojones para una obra de ciencia ficción, incluso a principios del XX. Así que, le dio una voz a su hermano, que estaba pintando un cuadro, con los pinceles en la boca frente al lienzo, y le dijo (imaginen, si pueden, esta conversación en checo): 

- oyeeee!! que mira, que se me ha ocurrido esto!!
- shí, shí, hala, puess dhale, ponte co' ellllo!!- dice el tío brocha en dientes
- oyeee!! pero que no sé cómo llamar a los trabajadores artificiales!! 
- ooooño, puesh llamalosh trabararore!!- 
Y en virtud del poder de la brocha, la palabra "roboti" quedó reducida a "robot" para convertirse en la palabra checa más conocida de ésta y otras galaxias.

En la obra que empezó a escribir después del episodio de la brocha, (Robots Universales Rossum, una rareza teatral para frikis frikísimos) los robots eran como los cylons de Battlestar Galactica o los replicantes de Blade Runner, un tipo de androide que representa el progreso y sus aberraciones tal y como se venían imaginando a finales del XIX, al estilo Frankenstein pero guapos y sin sentimientos. Eran tiparracos artificiales aunque orgánicos, de aspecto difícilmente distinguible de los humanos, que eran obedientes y felices currelas, explotados hasta el límite aparentemente infinito de sus fuerzas por los humanos, hasta que un día a las turmix se les cruzan los cables, propiamente dichos, y lían la de Dios es Cristo. Todo esto en la Praga de 1921... pero son muchas (muchas) las obras de ciencia ficción, y esto no es muy conocido (aunque creo que lo he comentado aquí alguna vez) que tienen tramas políticas más que cualquier otra cosa. 

El caso es que por estas razones, el término robot no es sólo un símbolo de la inteligencia artificial y sus cosas, que también. El término robot alude a un tipo de tema y de problema tanto existencial como político, que lo convierte en una metáfora perfecta de la tristeza que acompaña a los perfectos obedientes, y de la posibilidad de rebelión que palpita incluso en las máquinas cuando éstas alcanzan la posibilidad de comprender el mundo y participar en las relaciones sociales tal y como tristemente son. Son metafora de la alienación y del abuso en aquellas situaciones en las que uno no puede o no sabe cómo detener lo que está pasando... hasta que da con ello y revienta todo...


Este post está dedicado a Vladimir Pudding (bienvenido), a Rimpoché Power Ranger (por los T800 rebeldes) y a Darío (porque no podía evitar acordarme de tu investigación): por el frikismo como derecho y como política. 

(Robado del facebook de Santi Pinilla, que no sé quién eres, pero eres un artista, hombre)



Vuelve a casa por Navidad (o las transiciones cosmológicas me matan)

Decía Turner como de pasada, que ritos de paso los había de muchas clases y una de esas clases la formaban los ritos de transición cosmológica, los que marcaban el paso del tiempo cósmico, de El Tiempo de toda la vida, del de antes de Einstein, digo. El caso es que cuando te dedicas a los ritos te das cuenta enseguida de que la cantidad de ritos de transición cósmica que se celebran al año es un sin vivir y un no parar de romería en verbena, sí, pero supongo estamos todos de acuerdo en que apoteosis como la navideña no la hay en todo el calendario, no, no... Ya sabemos todos la de pequeñas celebraciones que componen el ciclo ritual navideño. Sus "ritemas" son parecidos a los que componen otras festividades y especialmente otras transiciones cosmológicas: comida en abundancia, alimentos (o formas de consumirlos) propios del rito, canciones a deshora (la de las tiendas también cuenta), reuniones de  parentela y cuadrilla, intercambio de regalos, decoración de imitación vegetal, etc. Quizá a la navidad le añadiría el detalle de las luces, que es característico de algunas fiestas invernales y lo diferencia de las tripadas de verano, y el de los belenes (porque árboles están incluidos en la decoración vegetal), que estos sí que son exclusivos. 

Aunque a los fans de la vidilla ritual les encanta que las cosas transporten todo tipo de significados mágicos, los significados de estas cosas son bastante recurrentes y ligeramente aburridillos. Abstrayendo un poco, podemos decir que esos son símbolos bastante extendidos de abundancia, fertilidad (de la tierra), paso del tiempo, orden (al estilo turneriano), distribución de la abundancia, y mi significado turneriano favorito: la antiestructura de tu persona humana, o sea, el sometimiento de tu autoestima a una regresión infantil en virtud de todos esos parientes y (ex)amigos cuya única misión en esta vida parece ser la de recordarte que estás mayor, que has engordado, que todos tus primos ganan más que tú... y preguntar... preguntar si tienes novio, qué quién es, que cuánto gana, si tiene hijos de otro matrimonio, si te casas, si te has mirado a ver si puedes tener hijos con tu edad... En fin, para cagarse en la Communitas... Pero el caso es que funciona, funciona como un Kanonghesa  personal, en el que la humillación pública masiva te devuelve por unos instantes al illo tempore de tu infancia para recordarte que no eres nada, y que de esa nada procede lo que has llegado a construir o a creer que eres... (o sea, una batidora multifunción mutante que ha depositado su última esperanza en las formas de vida alienígena...)

De todos modos, este año no va mal la cosa, porque he decidido encerrarme en casa y no salir si no es para entrar en el coche, y por la noche. En realidad, fue el año pasado cuando la transición cósmica antiestructural me atacó con todas sus fuerzas y hubo un antes y un después. Como sabeis, el año pasado salí en el teledario de TV1 pensando que eso no lo veía nadie que no fuera muy del Régimen, y resulta que lo vio todo dios en mi pueblo. Todas las navidades me contacta algún periodista para que rubrique con un nombre y una institución el tipo de cosas que uno encuentra en wikipedia, como que Hanuka es parecido a navidad pero no es lo mismo y cosas así. Me siento gilipollas. El año pasado se trataba de "ritos relacionados con las comidas". Dije alguna cosa relativamente interesante hasta que la entrevistadora me pidió por favor que no dijera más "palabras raras" a cámara como "comensalidad" y "saturnales" (mis sentimientos de susto, asco, rencor, odio de mi misma y desesperación son irreproducibles aquí) así que el resultado fue un poco pfff, pero no importó mucho porque afortunadamente nadie lo escucha realmente. Así pues, el comentario más extendido en mi pueblo era que estaba muy gorda, que había engordado mucho en Madrid, sí, sí... no era extraño que hablara de comida, claro... "pues mira que yo pensé que era la tele, pero no, la verdad es que se te ve más gorda..."

En fin serafín, para celebrar los ritos de transición cósmica voy a dejar aquí un temazo gospel del copón que representa muy bien las ganas de meter la cabeza en la bañera y no sacarla hasta que pase la Epifanía del Señor... De paso aprovecho y se la dedico a Alaitz, por si le da por el anabaptismo oye...


En modo Armagedón

Estos tiempos me ponen mal cuerpo...